El obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres, destacó ayer la figura de la Virgen María, como Patrona de Chile y como una figura instalada “en el alma de nuestro país”.
El prelado encabezó el sábado la misa realizada en la Parroquia Santa Teresa, ubicada en la Población Cecil Rasmussen de Punta Arenas. “Como todos los años, hemos venido aquí para estar con la gente sencilla, porque la devoción de la Virgen del Carmen es una de las devociones más enraizadas en nuestro pueblo”, dijo.
Agregó que la presencia de la Virgen del Carmen es la misma presencia que tiene la mamá en la familia; está para acompañar, para convocar, para reunir a todos los suyos, para estar más integrados en un mismo proyecto y por lo tanto, el gran mensaje que nos deja es que así como acompañó a nuestros padres de la patria, para obtener la independencia con España, también nos sigue acompañando en las cosas sencillas de todos los días”.
-La fe se mantiene vibrante en la comunidad.
-Es que la Virgen del Carmen está metida en el ADN de la gente. Además, la gente de esta comunidad hace Novenas, en fin es muy activa.
-Usted dijo que si la gente va a visitar a su familia y se lleva el almuerzo para la pieza, ¿mejor que no vayan?
-A mí me parece que los adultos tenemos que hacer todo lo posible para que la gente joven aprecie que el momento del comer es un momento para compartir. Si la madre o el que haya preparado el almuerzo no es capaz de hacer que ese almuerzo lo disfruten todos juntos, entonces no le pongan el esfuerzo. Si cada uno va a tomar su bandeja y a sentarse frente a un monitor, entonces pierde la comida la parte que es más importante.
-Usted dijo mejor que no vayan.
-Lo más importante es que hagamos todos un esfuerzo para compartir en familia, porque la comida rica tiene que ver con la gente que comparte la comida.