El pastor David Paillán, presidente de la Confraternidad de Pastores
Evangélicos de Punta Arenas, reflexionó acerca de una iniciativa que busca
instaurar una jornada contra la homofobia en el país.
El obispo evangélico rechazó, con firmeza, tal iniciativa señalando que lo
que esa singular iniciativa persigue no es otra cosa que “el afán de
concientizar a la sociedad, provocando un conflicto social donde no lo hay”.
El pastor realizó un estudio acerca de la palabra y concepto “contra”, que
significa aversión, rechazo o repulsión y, al respecto, formuló algunas
reflexiones tales como:
“¿No estar de acuerdo con la
conducta homosexual de una persona es homofobia?”, palabra que según señaló no
existe en la Real Academia Española (RAE).
Y agregó que “¿no estar de acuerdo con proyectos de ley que desean imponer
ideología de género es homofobia?”
Y denunció que se pretende la construcción de un nuevo lenguaje y nuevos
significados inspirados por la llamada “ideología de género”.
El pastor Paillán indicó que “todos los derechos están cubiertos por la
Constitución y que los excesos que se pudieran haber cometido no responden
solamente a la condición u opción homosexual o de transgénero de las víctimas,
porque ha habido persecuciones por razones ideológicas, de fe y de otro tipo, a
lo largo de la historia humana. Todos somos iguales ante la Ley y tenemos los
mismos derechos y los mismos deberes”, afirmó el pastor, reiterando que la
eventual instauración de un día contra la homofobia plantea una interrogante
que tiene una respuesta que no es otra que tratar de concientizar a la sociedad
en favor de quienes son sus promotores, tratando de genera un conflicto social
donde no lo hay.
Agregó que “hay días de la Madre, del Patrimonio, de la Inmaculada
Concepción, del Trabajo, del Padre y este día contra la homofobia es
discutible, más aún considerando que la ley no discrimina”.
El pastor evangélico manifestó además que “la intención de los impulsores
de este nuevo día es colocarlo en el calendario el día 17 de mayo de cada año,
llamando a movilizaciones, marchas y jornadas similares a las del llamado ‘Día
del Orgullo Gay’, en la cual los homosexuales, las lesbianas, los travestis,
los transgéneros, con sus organizaciones y parejas se manifiestan en favor de
sus respectivas opciones sexuales en casi todo el mundo”.
Esas manifestaciones, que muchos estiman como masivas, llaman la atención
de diversos sectores de la población, a nivel nacional y mundial, pero también
reciben fuerte rechazo de grupos pro vida, pro familia tradicional, esto es,
padre, madre e hijos, y de sectores políticos de los más diversos signos, tanto
tradicionalistas como moderados y conservadores.
Las iglesias de diversas denominaciones han planteado que los homosexuales,
los travestis, las lesbianas y los “trans”, deben ser acogidos como personas
humanas dentro de ellas, sin que eso signifique que sus conductas sexuales sean
aceptadas y menos, aprobadas o fomentadas.
Pero una serie de denuncias contra sacerdotes, obispos, pastores e,
incluso, religiosas, han generado una serie de duras polémicas, ventiladas a
través de los medios de comunicación y de las redes sociales en Chile y en el
mundo.