Un
giro inesperado le cambió la vida a N.L.A.G., de 45 años, quien hace
más de dos meses tuvo que lamentar la enfermedad de su esposa que fue
operada de un riñón para que pudiera mejorar su calidad de vida.
Desde
ese momento, la situación en el hogar de N.L.A.G. no ha sido fácil,
tuvo que sacar todos sus ahorros y pedir un préstamo para pagar los
exámenes y operación de su cónyuge, tiene tres hijos y una nieta que
mantener, ya que su esposa por el momento no puede trabajar.
Desde
hace más de dos meses, N.L.A.G., quien vive junto a su familia en el
barrio 18 de Septiembre, no ha podido pagar el arriendo de su casa, ya
que se quedó sin dinero. Además, solo recibió 213 mil pesos de sueldo
este mes, ya que tuvo que faltar cinco días para cuidar a su esposa.
Todos
estos hechos han dado pie para que esta persona publicara en su cuenta
de Facebook que está vendiendo su riñón, ya que no tiene el dinero
suficiente para mantener a su familia.
“Hay
muchos comentarios en contra de la decisión que tomé ayer (miércoles),
tengo muchas deudas y lamentablemente el sueldo no me alcanza. Tengo dos
meses de arriendo atrasados, que son 500 mil pesos más los consumos y
no me alcanza.
Por eso fue que me vi en la obligación de tomar esta
decisión, que la verdad no sé si es ilegal o estaré cometiendo algún
delito como me han dicho algunos, pero he recurrido a varias partes y
lamentablemente las puertas no se me abren. Con un sueldo de 500 mil
pesos pago $250 mil de arriendo y $120 mil de consumo, qué me queda, no
se hace nada”, explicó.
Los
gastos por la operación de su esposa fueron el detonante para que esta
persona arrastrara grandes deudas y tomara esta decisión. “Mi esposa
fue operada el mes pasado de un tumor en el riñón, ahí tuve que pedir
permiso por cinco días en el trabajo, los que me descontaron del sueldo.
Me pagaron solo 213 mil pesos, saqué las 13 lucas para darle de comer a
mis hijos y ahora me quedan $200 mil que tengo guardados y aun así me
falta para cubrir el arriendo y los consumos”.
Durante
las mañanas N.L.A.G. se desempeña como carpintero y sus compañeros
están tratando de ayudarlo con una canasta básica para poder mantener a
su familia. Por ahora, busca un trabajo en las tardes como cocinero, ya
que conoce el rubro y ha trabajado en gastronomía en diferentes
ocasiones.
“Yo no busco que me regalen el dinero, sino una alternativa
para salir de esta situación o un segundo trabajo en las tardes. He
trabajado durante 18 años fuera de Punta Arenas como cocinero, pero ya
se acabaron todos los campamentos y no encuentro nada. La construcción
es una alternativa, ahí se gana un poco más, pero lamentablemente la
situación se me escapó de las manos”, comentó.
Ayuda
Asimismo,
este puntarenense ha pedido ayuda en diferentes entes gubernamentales,
pero no ha obtenido una respuesta positiva. ”Pedí ayuda en el Fosis para
un proyecto, pero según los antecedentes que tienen ellos, por la ficha
pertenezco a la clase media, tengo 40% de vulnerabilidad y según ellos
eso no me sirve y no puedo optar”.
Otros recursos
Debido
a su publicación en Facebook, fueron muchos los magallánicos que
leyeron su aviso y contactaron al concejal José Aguilante para que
recibiera a esta persona en su oficina.
Ayer,
en horas de la mañana, Aguilante se reunió con N.L.A.G. en su
despacho del Municipio, para ver la posibilidad de ayudarlo.
“La
verdad es que esta persona está pasando por una situación bastante
delicada y aunque se encuentra trabajando, se le ha acumulado una serie
de deudas, a lo que se suma el hecho de que su señora esposa está en una
condición de salud post operatoria, lo que ha agravado la situación. Él
está dispuesto a salir de esta situación con su propio esfuerzo, está
dispuesto a buscar otra alternativa laboral y también optar a canastas
familiares que le permitan poder subsistir durante estos días.
Además,
me indicó que su prioridad es juntar el dinero para pagar el arriendo,
situación que lo tiene muy apremiado, porque de no ser así tienen que
abandonar el hogar y eso acentuaría el problema”, comentó José
Aguilante.
Una
de las ayudas prestadas fue que el desesperado hombre se dirigiera a la
oficina de la OMIL para buscar una solución. Sin embargo, N.L.A.G.
comentó que “me fue bastante mal, me empezaron a pedir información de
mis ingresos y de mi esposa (trabaja en Abu Gosh) y para ellos supuestamente no estoy en problemas porque con los dos ingresos nos alcanza”.
Situación que se repite
Para
Aguilante, el problema de esta persona no es único, ya que asegura que
“hay muchas personas que producto del sistema económico están endeudadas
o tienen sueldos que se hacen insuficientes y están pasando por
situaciones muy dramáticas.
Nuestra comuna está pasando por un problema
casi oculto, pero muchas familias tienen que pagar una gran cantidad de
dinero en arriendo y prácticamente el sueldo se les va completamente en
eso. A veces, uno se pregunta cómo viven, qué comen, cómo se trasladan y
cómo educan a sus hijos, hay cientos de casos que se están dando en nuestra comuna”, concluyó.
@JesúsNieves