En
medio de las actividades de conmemoración por los 50 años del 11 de
septiembre de 1973, la Universidad de Chile tendrá como invitado estelar
al exjuez español Baltasar Garzón, conocido por la detención de Augusto
Pinochet en Londres en 1998.
El
exmagistrado vendrá a nuestro país a dar una conferencia que es
promovida por el Vicedecano de la Facultad de Filosofía y Humanidades,
incluyendo el costo del pasaje en primera clase, que supera los 8
millones de pesos.
A
raíz de todo el cuestionamiento que existe a los gastos de las
instituciones y reparticiones públicas que ha generado el bullado “Caso
Convenios”, algunos parlamentarios han pedido a la casa de estudios que
se retracte o retire de la invitación a Garzón.
Esto
último, por el excesivo costo de su viaje y oficiarán a la Contraloría
General de la República sobre la legalidad del gasto.
Pingüino
Multimedia conversó con algunos personeros de Magallanes acerca de esta
visita al territorio nacional, quienes criticaron la invitación
realizada por la Universidad de Chile.
El
exseremi de Educación Raúl Alvarado señaló que “si los dineros fueran
de donaciones de privados, o bien dineros generados por la propia
universidad estimo que puede invitar a quien estime conveniente, sin
dejar de lado que para tomar una decisión de este tipo debe existir
participación de los distintos estamentos de la casa de estudios, ahora,
en el caso que los dineros provengan del Estado y para una actividad de
corte político histórico, y que además divide a los chilenos es
inaceptable, en todo caso de ser así esta institución debiera solicitar
la anuencia de la Contraloría General de la República, más aún frente a
la situación de escándalo que está atravesando el Gobierno por la
derivación de dineros sin ninguna restricción del ente fiscalizador a
fundaciones y otros organismos”.
En
tanto, el abogado Claudio Morán criticó fuertemente la decisión,
añadiendo que “la Universidad de Chile se transformó en el gran cerebro
de la revolución chilena, costeada por todos. Garzón es un activista
internacional del neomarxismo, absolutamente sesgado. Jurídicamente no
tiene nada que aportar. Se trae en primera clase a un activista para
seguir agitando, así también nos roban a los contribuyentes”.
Finalmente,
el exseremi de Gobierno Miguel Schweitzer también fue crítico de la
aquella decisión, expresando que “me parece muy malo lo que está
haciendo la Universidad de Chile, primero porque es una suma importante,
son 8 millones de pesos el pasaje, pero de seguro que lo vamos
alimentar, alojar y seguro que el gasto va a ser mucho más que 8
millones de pesos, en un país que hoy no está precisamente para estar
votando plata. Segundo, me parece que traer a un personaje que lo único
que hace es dividir, polarizar, cuando el objetivo se suponía era unir,
creo que no hay nada más alejado que unir a los chilenos, nada que
polarice más, que traer a un personaje como Baltazar Garzón, alguien que
sólo la extrema izquierda le agrada, sin contar además que estamos
hablando de un personaje que ha demostrado ser extremadamente anti
chileno, ante el tema con Bolivia, pasando por el ninguneo a la
judicatura chilena, sin contar los problemas propios, que fue condenado
en España, o sea tiene problema en su propio país. Es un tipo que no
aceptó nuestra soberanía, que pasó por arriba de la propia soberanía de
Chile, dicho por el propio Presidente (Eduardo) Frei en la época de la
detención de Pinochet, o sea él actuó en contra del gobierno del
Presidente Frei, por lo tanto, me parece que es lo más lejano a quien
podría aportar a los 50 años”.