Más de 20 mil pesos cuesta a las tejedoras y artesanos de los pueblos originarios magallánicos conseguir un ovillo de lana de un kilo directamente traído desde Puerto Montt y listo para empezar a usarse. Un lujo que para muchos de ellos es imposible acceder, en vista de que esa cantidad sólo alcanza para confeccionar un jersey de adulto.
Es por esto que se debe optar por comprar el material de la forma más natural posible y efectuar personalmente el proceso posterior para poder usarla. “La lana está muy cara, entonces cuando se compra así como natural, cuando recién está saliendo el bellón, es un proceso muy trabajoso y la gente a veces no valora lo que significa la limpieza y lavado de la lana, el largo proceso para llegar a una hebra para tejer”, sostiene María Sonia Linco, primera consejera del pueblo mapuche huilliche de Punta Arenas.
Comprar el bellón, como se hace la mayoría de las veces, significa que luego hay que lavarla, hilarla y hacer la madeja. “Tres kilos de lana, una vez lavado, nos demoramos dos o tres semanas en hilarlo. No podemos trabajar todo el día porque también somos dueñas de casa”, agrega Nancy Colivoro, segunda consejera del pueblo mapuche huilliche, quien realiza esta labor desde hace años.
Estas circunstancias hacen que el producto final que elaboran los artesanos de estas organizaciones tengan un alto valor que permita pagar el trabajo realizado, lo que muchas veces les da una desventaja respecto de la competencia industrializada.
En vista de esto, la empresa inglesa instalada en Magallanes, Standard Wool, que vende lana en cantidades industriales, en conjunto con la Municipalidad de Punta Arenas, coordinaron la donación de 60 kg de lana para estas agrupaciones, en el marco de la Expo Indígena en la Patagonia, que se realizará entre el 13 y el 19 de julio próximo.
La donación será destinada a 20 personas que desarrollan trabajos en torno a la lana. Cada uno recibirá una bovina de 3 kg, consistente en lana de oveja lavada y peinada, que servirá de materia prima para la elaboración de productos que posteriormente exhibirán en el evento cultural. “Esta lana hay que hilarla, pero ya está limpiecita, ya está hecho la mitad del trabajo”, comenta Linco.
Oportunidad competitiva
Aunque por el momento se trata de una donación específica, la idea del municipio y la empresa lanera es que se encuentre una fórmula de ofrecer estos productos a los artesanos a menor costo del que deben pagar actualmente.
“La idea es que de aquí en adelante podamos vender directamente a la municipalidad y la intención es entregar este producto a la gente que hace uso de ellos con el costo de Standard Wool. Esta empresa es inglesa, entonces nosotros no dejamos productos en la región, todo va para afuera, pero hay una excepción con los artesanos que usan el producto, por eso esta relación con el alcalde, para que quede parte del producto acá”, explicó Víctor Sandoval, gerente de planta de Standard Wool.
Por su parte, el alcalde de Punta Arenas, Emilio Boccazzi, explicó que “el aporte de Standard Wool es importante, quizás no en términos de monto, pero sí en términos de sumarse a una actividad importante, que se traduce en valorar a los pueblos originarios y darles el insumo principal que es de primera línea. Eso vincula a una empresa con un sector importante del emprendimiento, de la manualidad”.
Respecto de ayudar a alivianar los altos costos para adquirir materia prima, Boccazzi afirmó que se ha pensado a futuro en “instalar un banco de lana o hacer un aporte inicial a una organización consolidada para buscar de qué manera podemos entregar recursos municipales iniciales a los emprendedores para que tengan acceso a valores prudentes. Hoy día los valores que se transan en la ciudad son bastante altos y de ahí viene todo el trabajo de confeccionar las prendas o telares, por lo tanto, si logramos reducir notablemente los costos, van a salir a trabajar con precios mucho más competitivos para el mercado”.