Situaciones
difíciles ha tenido que vivir Evelyn Álvarez, una joven oriunda de
Punta Arenas, de 38 años, quien junto a su familia ha tenido que luchar
por su vida desde hace 14 años cuando le diagnosticaron nefritis
congénita.
Desde ese momento, a los 24 años, la vida de Evelyn cambio por
completo, pues tuvo que dejar a un lado parte de su rutina diaria, para
ir día por medio al hospital a dializarse.
“Cuando
el doctor me diagnosticó la enfermedad empecé a consumir medicamentos
para que no entrara a la etapa de diálisis. Sin embargo, los meses iban
avanzando muy rápido y los medicamentos no me hacían efecto, así que
desde ese momento tuve que entrar a diálisis”, relató Evelyn.
Asimismo,
indicó que el camino que le ha tocado vivir no ha sido fácil, pues
cuando le diagnosticaron su enfermedad no tenía conocimiento sobre el
tema. “No es normal que te digan de un día para otro que tus riñones
dejaron de funcionar, yo no sabía qué era dializar, así que me
preguntaba qué era lo que me estaba pasando, porque no tenía idea de lo
que venía”.
Primer día de diálisis
Cuando
entró a su etapa de diálisis, Evelyn cuenta que el primer día sucedió
un hecho que prácticamente la derrumbó y la lleno de miedo. “El primer
día que entré a dializarme, frente a mí había una persona que estaba en
el mismo proceso de diálisis, de pronto empezó a sonar la máquina y no
sabía lo que estaba pasando, cuando pregunté, me informaron que había
muerto. Ese hecho cambió mi vida, porque pensé que esa persona podría
ser yo”, explicó.
Durante trece años, día por medio, esta mujer luchadora tiene que
asistir al Hospital Clínico de Magallanes para su tratamiento de
diálisis, algo que le ha cambiado la vida radicalmente. “Cuando uno
afronta esta enfermedad se pierden muchas cosas, dejas de trabajar
porque tienes que estar conectada a una máquina por más de cuatro horas y
eso te cambia la vida totalmente, prácticamente estoy esclavizada a esa
máquina”, explica.
Apoyo familiar
La
familia de Evelyn ha sido un apoyo importante para ella, pues como
indica, han sido sus mejores sicólogos. “Esto te cambia la vida
drásticamente, mi familia ha sido un pilar importante para asumir todo mi tratamiento, creo que sin ellos no hubiera podido salir adelante”.
En busca de un donante
Desde
hace más de diez años que esta joven magallánica está esperando un
donante para sus riñones, pues cuenta que cualquiera de los dos puede
mejorar su estilo de vida. “Ha sido un largo camino, pero nunca dejaré
de luchar, me gustaría que las personas tomen un poco de conciencia y se
den cuenta de que ser donante puede salvar muchas vidas, no solo la mía
sino de muchas personas más que están en busca de un órgano que les
pueda cambiar la vida”, explicó.
Chocolatería
Los sueños y las ganas de salir adelante de esta joven nunca los ha
dejado de lado, pues para poder distraerse, Evelyn tiene su propia
empresa pyme de chocolates, que ella misma hace para eventos especiales y
que ha sido de gran ayuda para ir superando los obstáculos que le ha
puesto la vida.
@JesúsNieves