En
mayo del año pasado la Iglesia Católica anunció a los chilenos que
todos los obispos del país, habrían presentado su dimisión en el
Vaticano, entre ellos el obispo de la Diócesis de Magallanes, monseñor
Bernardo Bastres Florence. Tras esta acción, la autoridad eclesiástica
regional fue partícipe de las reuniones con el Papa Francisco en el
Vaticano, donde se abordaron los escándalos sexuales que azotan a la
Iglesia Chilena en distintos puntos del territorio nacional.
Con
el paso del tiempo la opinión de la comunidad hacia la institución
eclesiástica empeoró, además se conocieron más detalles sobre los
escándalos sexuales en tribunales, además de otros casos. La situación
escaló negativamente y tuvo un punto de quiebre ayer, ya que el Papa
Francisco aceptó la renuncia del cardenal Ricardo Ezzati y nombró como
administrador apostólico en la sede vacante de la arquidiócesis de
Santiago de Chile, al obispo Celestino Aós Braco, quien estaba a cargo
de la Diócesis de Copiapó.
La
decisión del Vaticano se da en medio de la investigación del fiscal
regional de O’Higgins, Emiliano Arias, contra Ezzati por presunto
encubrimiento de abusos sexuales de menores de edad por parte de
miembros de la Iglesia. El viernes 22 de marzo, la Octava Sala de la
Corte de Apelaciones determinó rechazar la solicitud de sobreseimiento
de la defensa del cardenal, por los posibles encubrimientos.
El
cardenal Ricardo Ezzati, en diciembre de 2016 presentó su renuncia
porque en aquel momento cumplía la edad en que los obispos deben dimitir
(75 años). Aunque cabe mencionar que existían diversos conflictos y
cuestionamientos al interior del clero, por diversas temáticas.
En Magallanes
La desvinculación de Ezzati ha sido
tomada como una señal de que el Vaticano busca generar profundos
cambios en la Iglesia Católica chilena. De hecho no se descarta que se
acepte la renuncia de varios otros obispos.
Bernardo Bastres entregó su dimisión, pero sobre él el Vaticano aún no se ha manifestado. .
En
su momento el obispo de Magallanes aseguró que la renuncia masiva se
trató de un acto solidario. “Nos parecía que lo mejor era hacer esto,
indistintamente si uno tiene o no tiene dificultad. Al igual que todos,
yo puse mi cargo a disposición para que sea él que vea qué es lo mejor”,
dijo el año pasado. En otra oportunidad también manifestó: “De esta
forma, el Papa Francisco podrá decidir quién puede seguir sirviendo y
quiénes son los nuevos que deben llegar y mostrar la iglesia que él
quiere. Queremos darle toda la libertad para lograr salir del impasse
que estamos viviendo”.
Diario
El Pingüino intentó ayer tener la versión oficial de la Diócesis de
Magallanes, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta ni de
Bastres ni del vicario Fredy Subiabre.
David Fernández