Una empresa constructora regional inició los primeros trabajos de pavimentación del Pasaje Enrique Wegmann, ubicado en pleno centro de Punta Arenas.
Este pasaje, junto a sus similares Hudson y Ciscutti, está ubicado en un sector residencial tradicional, cercano a la calle Maipú y a la Avenida España y han sido denominados por los residentes como “los pasajes olvidados” en los planes de pavimentación desde hace casi cinco años.
Los desvelos de los vecinos comenzaron, precisamente, hace más de cinco años, cuando un grupo de ellos se reunió en dependencias de la Séptima Compañía de Bomberos, donde analizaron el pésimo estado de las calzadas de los pasajes Ciscutti, Wegmann y Hudson y decidieron volver a reunirse para adoptar una decisión acerca del problema que enfrentaban ya entonces y por varios años.
En una segunda reunión, determinaron hacer un aporte de 150 mil pesos por cada casa ubicada en los pasajes y postularon a los programas de pavimentación participativa.
No tuvieron éxito, ya que las autoridades pertinentes les informaron que “la pavimentación de los tres pasajes no era prioritaria” y debían seguir postulando en pos de lo que para muchos de los residentes ya parecía “un sueño imposible”.
Pero la tenacidad ha rendido sus frutos y por estos días, la empresa constructora Axis destinó personal especializado y maquinaria y camiones pesados al pasaje Wegmann, para las primeras tareas previas a la pavimentación misma de “los pasajes olvidados”.
Entre esas tareas debió considerarse la ubicación y debida protección para las redes de agua potable, alcantarillado y gas y los respectivos arranques domiciliarios, más el retiro del material que deja la excavación necesaria para asentar el terreno sobre el cual se pavimentará con concreto.
La voz de los vecinos
Los vecinos se mostraron agradecidos, pero lamentaron la demora, ya que las calzadas sin pavimentar de los “pasajes olvidados” permitían que los vehículos que circulaban por ellos en verano, levantaran nubes de polvo, con el consiguiente daño a personas, bienes, ventanas y, obviamente, generaban molestias evidentes y generalizadas.
En las estaciones de otoño e invierno, los pasajes se transformaban en pista de “jeep fun race”, dado que la lluvia, la escarcha y la nieve, por escasa que fuera, creaban grandes lagunas y profundos hoyos que dificultaban el tránsito de personas y vehículos livianos.
“Los pasajes olvidados”, en pleno centro de la capital austral, en un plazo estimado en tres meses, tendrán pavimento y los vecinos dejarán atrás largos años de gestiones y de trámites y podrán mejorar la calidad de sus vidas ante el evidente progreso urbano de los “pasajes olvidados”, pero ahora pavimentados.