En el escrito se plantea que la Junji entregó su respaldo al relato sin
realizar un análisis en torno a la conveniencia de patrocinarlo.
Además acusan que no hay cómo saber si se pide autorización a los
apoderados para leer el material.
En octubre de 2014, hizo su entrada en la opinión pública la distribución
del primer cuento que relata las vivencias de una familia homoparental.
“Nicolás tiene dos papás” es un texto promovido por el Movimiento de Liberación
Homosexual (Movilh) y que cuenta con el patrocinio de la Junji.
Esto significa que el relato sería distribuido en los jardines infantiles
pertenecientes a esta institución. De inmediato, las opiniones encontradas se
hicieron llegar desde distintos sectores de la comunidad. Entre los argumentos
de quienes se declararon en contra de su distribución se encontraba la
vulneración de la libertad de los padres a elegir la educación de sus hijos,
respecto de lo que se aclaró que se les consultaría a los apoderados si querían
que el libro fuera leído a sus hijos.
El debate también llegó a Punta Arenas. A fines del año pasado, la Iglesia
Evangélica local, presentó un recurso de protección ante la Corte de
Apelaciones de Punta Arenas para solicitar que se incautaran los textos y
fueran devueltos al Movilh. Pero el 12 de diciembre de 2014, la instancia
judicial rechazó la solicitud.
Frente a esto, se recurrió a otra instancia. Con fecha 10 de febrero de
2015, los pastores Flavio Hernández y Pedro Carvajal enviaron un requerimiento
al Tribunal Constitucional para lograr evitar la distribución del cuento en los
jardines infantiles.
En el escrito plantean que la decisión de la Junji respecto del patrocinio
del relato no tuvo el análisis necesario. “El fundamento de la decisión
administrativa descansa, únicamente, en un sentimiento subjetivo y caprichoso
de la vicepresidenta ejecutiva de la Junji, quien sencillamente ‘comparte’ el
sentido político del trabajo del Movilh”, se estipula.
“No existió ningún análisis, ponderación o deliberación de la autoridad en
torno a la conveniencia de que el Estado, a través de la Junji, patrocine un
cuento sobre diversidad sexual en jardines infantiles”, agrega el documento.
Asimismo, se indica que al tomar la decisión no se consideró una posible
afectación a la libertad de conciencia de los niños “pues claramente entorpece
el derecho de sus padres para guiar la educación moral de sus hijos”.
En este punto, se manifiesta que a pesar de que el Ejecutivo aseguró que
cada comunidad educativa determinará libremente si utiliza el libro o no,
plantean que es imposible saber si se ha consultado efectivamente a los padres.
“La Junji no está realizando ningún tipo de control o fiscalización al
respecto, pues, el acto administrativo sólo autorizó el patrocinio y uso del
logo institucional: todo lo demás, supuestamente no es responsabilidad de la
Junji. Vale decir, se “lavan las manos” frente a cualquier atropello a la
libertad de conciencia y al derecho preferente de los padres a guiar la
educación moral de sus hijos”, se indica en el documento.
Los pastores están actualmente a la espera de que se informe de la admisión
o no admisión del escrito.