Pasadas las 21
horas del jueves los dirigentes nacionales del gremio de los camioneros
lograron ingresar a La Moneda, en Santiago. De los 13 camiones, seis pudieron
transitar por la Alameda, lo que se traducía como un triunfo para la
movilización del transporte mayor y lo que se leía entre líneas como un doblez
de mano al Gobierno, al ministro del Interior, Jorge Burgos, y al Ministerio de
Transportes, que intentó sofocar las manifestaciones con un decreto emanado
desde la Seremi de Transportes Metropolitana que les prohibía el ingreso a
Santiago.
Una vez en la
Región Metropolitana y luego de una emocionante travesía de alrededor de 80
kilómetros desde Rancagua, donde en la ruta muchos los aplaudían y flameaban
banderas en señal de apoyo, hasta la llegada a la capital, el panorama cambió.
Barricadas,
bombas molotov, piedrazos y una serie de agresiones fueron la bienvenida a esta
movilización que contaba con un magallánico entre sus filas: Pedro
Aguilar, presidente regional de la
Confederación Nacional de Dueños de Camiones, que hizo ingreso junto con el
presidente nacional de la Confederación Nacional del Transporte de Carga,
Sergio Pérez, hasta La Moneda.
“Ayer (jueves)
estuvimos hasta tarde, logramos nuestro objetivo que era que el Gobierno nos
escuchara. La verdad es que estamos hablando de la delincuencia en La
Araucanía, y ayer al llegar a La Moneda, nos encontramos con que en la capital
hay mucha más delincuencia de lo que tenemos en el sur”, dijo Aguilar.
El dirigente
agregó que “para nosotros fue muy emocionante los 80 kilómetros que recorrimos
desde Rancagua hasta Santiago, porque la gente salía con banderas a aplaudirnos
y a la llegada a La Moneda, nos encontramos con un grupo que nos estaba
esperando para tirarnos piedras, palos, fierros, de todo lo que había. Yo venía
en la camioneta con el presidente nacional, Sergio Pérez, y la verdad es que en
un momento temimos por nuestras vidas”.
Además de esto
los camioneros hicieron hincapié en que las personas que los atacaron no eran
mapuches, sino que escudados en esa bandera, agredían a los integrantes de esta
movilización y provocaban desmanes en las inmediaciones de la Plaza de la
Constitución y la Alameda.