Durante
la jornada del lunes se inició toda una polémica a causa de que se daba
a conocer el cambio de nombre de la institución de Primera Dama por el de “Gabinete Irina Karamanos”.
Lo anterior llevó a que políticos de diferentes sectores criticaran la medida e incluso pidieran que Contraloría se pronunciara.
Sin embargo, ayer el Gobierno de Gabriel Boric decidió echar pie atrás con el cambio de nombre
Mediante
un comunicado de la Dirección de Prensa de la Presidencia de la
República, se indicó que “con fecha 22 de junio de 2022 se ha dejado sin
efecto la modificación a la resolución N° 978, de 2018?.
“Asimismo,
debido a este error administrativo, la denominación “Gabinete Irina
Karamanos” ha sido sustituida, en línea con la transformación paulatina
del rol de “Primera Dama”, por Coordinación Sociocultural de la
Presidencia de la República”, agregaron.
Respecto
a este nuevo “error” del Gobierno, el expresidente regional del PS Juan
Marcos Henríquez fue crítico, señalando que “creo que es un error
inexcusable y casi infantil que genera una contradicción
enorme en lo ideológico. Era más práctico denominar el gabinete de
acuerdo a la función que cumple referida a lo sociocultural de la
Presidencia en vez de personalizarlo en alguien no electa.
Toda
esta polémica se hubiese ahorrado si el presidente Boric hubiese
cumplido su promesa de campaña y eliminado el cargo de primera dama”.
Por su parte, el constituyente magallánico Rodrigo Álvarez expresó que “como un gabinete que tiene tres asesores
comunicacionales que ganan más o menos 10 millones de pesos entre los
tres y tienen un abogado propio que gana más o menos 4 millones y medio,
o sea, estamos hablando de cuatro profesionales que ganan en conjunto
15 millones de pesos, más todo el personal de Segpres, porque estos
documentos pasan por Segpres, cómo cometen un error tan grande, es un
error económico, es un error político y un brutal error jurídico, y eso
es por la inexperiencia. Hay quienes los defienden, porque son
inexpertos, pero ellos pueden ser inexpertos, pero el Estado de Chile no
se merece eso, si el Estado de Chile es una continuidad, se supone que
los que llegan tienen la experiencia, tienen el conocimiento y si no, consultan”.