Fue este miércoles, que a los 93 años, falleció Cristina Calderón Harban, última
hablante nativa del pueblo yagán. Su deceso se produjo en el Hospital
Clínico de Magallanes y fue confirmado por su hija, la constituyente
Lidia González Calderón.
Nacida
en Puerto Williams el 24 de mayo de 1928, la “Abuela Cristina” como le
conocían, fue una fiel representante del pueblo yagán. De hecho, junto a
su familia se preocupó por la conservación de su cultura ancestral,
dedicando su vida a la difusión de la lengua, cuentos y leyendas
ancestrales de su pueblo.
Por
su vida y obra fue reconocida con diversas distinciones como ser
declarada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes como “Tesoro
Humano Vivo” de Chile, dando cuenta de su relevancia como figura en la
cultura yagán.
Fue
en Puerto Williams donde pasó buena parte de su vida, en específico, en
Villa Ukika. En ese sentido, una de las personas que lamenta el
fallecimiento de la “Abuela Cristina” es el delegado presidencial de la
Provincia Antártica, Nelson Cárcamo. “La partida de Cristina se lamenta,
se siente, duele, porque indudablemente era nuestro personaje ícono que
teníamos nosotros en la comuna y provincia, y no solo a esos niveles,
sino que ella era universal. Todo lo que ella representaba en su acervo
cultural, representando a un pueblo originario como el yagán de más de 7
mil años de existencia”.
El
delegado presidencial también destacó su lado más personal, aquello que
la caracterizaba, en especial su tranquilidad. “Su paciencia,
pasividad, el hablar lento, pero muy cariñosa, acogedora y siempre
esperando que la visitemos, que conversáramos con ella”.
Pero
de acuerdo al delegado, por lo que más será recordada la “Abuela
Cristina” es ese interés permanente que tenía por transmitir su
lenguaje, sus historias y todo lo que había sido su pueblo yagán.
En lo anterior, concuerda el exseremi de Medioambiente, Juan Marcos Henríquez, que la conoció durante esa etapa.
“Ella
representaba una cultura, pero también una lucha por mantener viva su
cultura. Su afán de dejar una vivencia de sus tradiciones y su lenguaje,
a eso dedicó gran parte de su tiempo”.
En
cuanto al recuerdo que deja la figura de Cristina Calderón, Henríquez
indica que “se va una mujer luchadora, sobreviviente y de que ella
siempre buscó mantener viva su cultura”.
En
la tarde de ayer, el féretro de Cristina Calderón arribó a Puerto
Williams, comuna donde se realizó su funeral, acompañada por sus
familiares, amigos y autoridades locales y nacionales.
Será en el Cementerio Yagán, en Bahía Mejillones, donde sus restos descansarán junto a sus antepasados.