El
debate por una nueva Ley de Pesca se encuentra abierto y urgente. El
estado de las cosas ha llevado a quienes podrían verse afectado por el
debate legislativo actual a poner las alarmas. Es el caso de los
pescadores deportivos.
Avelino
Fernández, presidente del Club de Pesca con Mosca Patagonia
Magallánica, apuntó específicamente a las áreas de pesca terrestres y
estuarios, que estarían en el capítulo cuatro del proyecto. Y más
preciso aún, en el artículo 84 “habla de otras facultades especiales de
la administración: ‘En el área de la reserva para la pesca artesanal,
así como en las aguas terrestres’”.
“En
el artículo, al meter en aguas terrestres, da por sentado que la pesca
artesanal puede realizarse en cursos de río, lagos o laguna. Porque la
pesca artesanal siempre ha estado circunscrita a lo marítimo, el mar”,
precisó.
En
ese mismo artículo, dijo que se autorizaría la pesca extractiva en los
estuarios. Y es el comportamiento biomarítimo el que podría ser
problemático, pues “en el río tenemos especies que lo habitan y otras
que son migratorias, es decir, van al mar, lo recorren y retornan al
hogar. Entonces, si promueves hacer pesca extractiva en los estuarios,
estamos sonados, porque es matar los ciclos de los ríos y de todas las
especies migratorias, donde están las truchas, el salmón chino, que se
mete como invasora siendo que fue sembrada para la pesca recreativa. De
hecho, en el Río Serrano la pesca del salmón chino”.
Y
hay también un efecto en cadena: “Esto no es un tema de los clubes de
pesca, sino también de los guías de pesca que viven el turismo de pesca y
de las empresas que desarrollan el turismo de pesca (…) Queremos que
los artículos se eliminen. Porque estos artículos no existen en la
antigua ley, donde está regulado la pesca recreativa y los consejos de
pesca ven las cuotas de capturas: en nuestra zona no puedes pescar más
de 15 kilos”.
En
tanto, el ingeniero comercial, José “Pepe” Barría, planteó que “a
propósito del proyecto de Ley de Pesca, es lamentable que solo se hable
de los aspectos que competen a la actividad de pesca artesanal e
industrial, olvidando por completo los aspectos de la recreativa y
deportiva, que afectan gravemente esta actividad y que representa en la
región un porcentaje relevante de la actividad ligada al turismo. En
efecto, ¿Qué pasa con el turismo vinculado a la pesca recreativa? ¿Qué
será de los guías, los boteros, operadores y de todas estas personas que
tienen emprendimientos como hostales, cabañas, lodge de pesca,
transporte de pescadores y personal y arriendo de autos y camionetas?
¿Quién se hará cargo de los puestos de trabajos directos e indirectos
que genera la pesca deportiva? Estamos hablando del turismo y los
galardones que Chile obtuvo recientemente, sin embargo, con las
ideologías extremas del ecológicas, es decir “sobre peses sintieses”,
solo manchamos el destino país a nivel internacional, y particularmente
en nuestra región le entregamos todos esos ingresos a la República
Argentina.
Se
invierte en promocionar Chile como un destino de la pesca recreativa, a
pesar de esto con el proyecto de ley solo vamos a exterminarla”.
Finalmente,
Barría, dijo que “resulta extraño que un gobierno de izquierda no
entienda que con las limitaciones que se imponen a la pesca recreativa,
solo se contribuye a la privatización de la actividad a través de
monopolios de quienes puedan pagar los estudios necesarios para
establecer las áreas preferenciales”.