Trabajadores de la empresa Servitrans, dieron
cuenta de esta realidad.
El uso de bolsas plásticas para sacar la
basura y desperdicios domiciliarios sigue siendo parte de las tareas cotidianas
de la comunidad en los distintos sectores de Punta Arenas.
Los trabajadores de la empresa recolectora de
residuos domiciliarios afirman que “todo sigue igual” y reiteran que los
perros, con dueños o callejeros, siguen siendo uno de los factores que, en más
de un caso, determinan la suciedad o la limpieza de calles y avenidas de esta
capital austral.
Julio Galindo, chofer de uno de los camiones
recolectores de la empresa Servitrans, a quien secundan en sus faenas
diarias José Nahuelcar y Juan Reyes,
aprecia que las personas siguen sacando la basura en bolsa plásticas, en un
grado menor, por cierto, pero el sistema no ha sufrido alteraciones mayores.
Víctor Hugo Rodríguez, supervisor y
fiscalizador del Vertedero unicipal, funcionario del Departamento de Ornato,
Aseo y Supervisión del Contrato de Aseo, que, a su vez, dirige Mario Almonacid,
coincide con Galindo y sus “boys”: las personas siguen usando bolsas plásticas
y, como muchos, también se preguntan ¿quién no tiene una bolsa con bolsas de
plástico en su casa?.
Se estima que en un plazo no inferior a seis meses, esta situación podría cambiar, si
los puntarenenses asumen el nuevo hábito, pero aún muchos establecimientos
siguen entregando bolsas plásticas a sus clientes y se señala, con dedo
acusador, a un supermercado instalado en la zona franca.
En el Vertedero Municipal se lleva un control
estricto y eficiente del quehacer diario de lo que ejecutan los 12 camiones
recolectores, cada uno de los cuales, en cada viaje, lleva hasta el lugar donde
funciona el vertedero, el no despreciable volumen de 17 metros cúbicos (de
basura liviana, pesada o voluminosa).
Si hacemos un cálculo aproximado, con estos
antecedentes, puede estimarse que cada día, Punta Arenas genera entre 150 y 180
metros cúbicos de residuos.
A ello hay que adicionar los “titantos”
metros cúbicos que depositan en el vertedero los vehículos particulares que
limpian patios, por ejemplo; los de algunos servicios públicos que desechan
residuos químicos y los de algunas empresas constructoras que se deshacen de
materiales inservibles.
Con esos “aportes”, es evidente que el
volumen total de desperdicios aumenta en forma significativa.