Estatal busca reducir costos operativos y
enfoca inversiones en el desarrollo de gas no convencional.
Por su parte, privada flexibiliza su plan de
inversiones para 2015 pero asegura que permanecerá operando en Magallanes.
Pese a que la industria petrolera a nivel
mundial ha dado signos de lenta recuperación durante las últimas semanas -luego
de varios meses a la baja, en que el barril de crudo llegó a su nivel más bajo
en cinco años-, las empresas que operan en la Región de Magallanes comienzan a
delinear sus reacciones.
Es el caso de GeoPark, que, luego de que
congelar su actividad exploratoria en la región y mantener la extracción sólo
de los pozos que tenía operativos, que son cerca de 50.
No obstante, su planificación anual,
publicada en febrero, considera una flexibilización de los planes: a un precio
de US$80 por barril, GeoPark considera la realización de entre 40 y 50
proyectos. Si la cotización del energético cae a US$ 65, la cifra baja a entre
20 a 25 proyectos, mientras que si el precio se ubica entre US$ 40 y US$ 50 -el
nivel actual- la cifra llega a entre 5 y 10 zonas de exploración.
Al respecto, el CEO de la empresa, James
Park, señaló ayer que “GeoPark fue la primera compañía privada en confiar en el
potencial de Magallanes. Asumimos grandes riesgos para iniciar y hacer crecer
la producción de petróleo y gas de la región. Estamos redefiniendo nuestra
estrategia y haciendo ajustes para asegurar nuestra presencia por muchos años
más en Magallanes. Vinimos para quedarnos y creemos en el futuro de la región”.
En la empresa explican que el plan de trabajo
considera postergar perforaciones en Chile y sostener sus niveles de
producción. Además, tiene identificados más de 40 nuevos prospectos que serán
explorados a medida que el preico del crudo se recupere.
Por su parte, la Empresa Nacional del
Petróleo (ENAP) -que para 2015 proyecta la inversión más abultada de los
últimos 15 años en Magallanes, con US$ 334 millones para exploración y
producción en la zona- enfoca sus inversiones en el desarrollo de gas no
convencional, que explota desde febrero de 2014.
En la estatal indican que “a diferencia de la
caída de precios de 2008, ENAP cuenta hoy con instrumentos de cobertura para
las compras de crudo. De hecho, nuestro resultado de 2014 no sufrió impactos
por esta situación. No obstante, como al resto de la industria, el actual
escenario obviamente nos afecta. Por lo mismo, estamos revisando nuestra
cartera de inversiones y elaborando un plan de acción centrado en reforzar el
tema eficiencia, ahorrar costos operacionales y reducir gastos generales”.
Específicamente en Magallanes, explican desde
la empresa “se están tomando distintas medidas de eficiencia operacional para
disminuir los costos operativos. Dentro de estas medidas se encuentra la
optimización de costos de perforación en los pozos de gas no convencional.
Adicionalmente, se están revisando los distintos contratos que tenemos con
nuestros proveedores para lograr optimizaciones de costos”.