Tal y como definió la mayoría de los estudiantes de la Universidad de
Magallanes que participó del plebiscito el pasado viernes 3 de julio, este fin
de semana se depuso la toma iniciada en rechazo al proyecto de ley docente,
gracias a lo cual hoy lunes se pudieron reanudar las actividades habituales en
el campus de Punta Arenas. No obstante, esto no fue posible en el edificio de
las Facultades de Ciencias Económicas y Jurídicas y de Educación y Ciencias
Sociales, donde los funcionarios y académicos se dieron a la tarea de evaluar
los daños, y la administración realizó las reparaciones más urgentes. Esto, a
propósito que, durante la última de las tres semanas de movilización, se
produjeron destrozos, desorden, ingreso forzoso a oficinas y bodegas, y
desaparición de equipos electrónicos, instrumentos musicales y otros
implementos.
Al mismo tiempo, el vicerrector
Académico, José Maripani, lamentó que ninguno de ellos haya estado presente
ayer domingo, para entregar los edificios a los directivos, y la decana de la
Facultad de Educación y Ciencias Sociales, Anahí Cárcamo, los llamó a hacer un
mea culpa por no haber pedido ayuda en el momento en que perdieron el control
de la toma, y a reflexionar acerca de sus formas de manifestación.
Los jóvenes también conocieron de boca del rector, las decisiones
tomadas a propósito del daño al patrimonio universitario estatal,
específicamente, una denuncia ante la Policía de Investigaciones que ya realizó
peritajes, y dos investigaciones sumarias por actos de violencia como los ya
conocidos.