Fue
un trabajo arduo y complejo, anunciado como una prioridad de gobierno
en sus primeros meses de mandato. Se avanzó en ello durante meses, el
trabajo se culminó y, finalmente, el proyecto fue desechado y archivado.
La
autoridad que lo impulsó, el exseremi de Hacienda, Christian Gallardo,
tuvo que dar un paso al costado como autoridad y los motivos para ello
nunca se revelaron públicamente.
Ayer,
sin embargo, Gallardo reafirmó enfáticamente la necesidad de reimpulsar
este proyecto, el cual, a su juicio, ofrece grandes oportunidades de
desarrollo para la Región de Magallanes, especialmente para sus pequeñas
y medianas empresas.
“La
ciudadanía exige soluciones concretas en temas como empleo y
fortalecimiento de pymes. Aquí es donde no se ha dado la importancia
real que tendría la creación de la Zona Franca de servicios”.
Mandato
La
idea de crear una instancia como ésta surgió tras la primera visita del
Presidente Gabriel Boric a la Región de Magallanes, ocasión en la cual
planteó la necesidad de un perfeccionamiento de las leyes de excepción
con el objetivo de implementar una política nacional de desarrollo para
las zonas extremas.
Proyecto
Según
explicó, el proyecto no solo busca atraer inversiones y generar empleo,
sino que también tiene el potencial de transformar la dinámica
económica de la región, pues permitirá a las pequeñas y medianas
empresas acceder a un mercado más amplio, mejorar su competitividad y
ofrecer productos y servicios de calidad a precios más accesibles”.
El
proyecto ofrece a la región una posibilidad aún más importante: la
diversificación productiva. “Al fomentar un ambiente propicio para la
innovación y el emprendimiento, estamos brindando a los emprendedores
locales la oportunidad de crecer y prosperar”, enfatizó.