Importantes proyectos de infraestructura se están estudiando en Magallanes, con motivo del eventual desarrollo de una futura industria del hidrógeno verde en la región.
Raúl Oberreuter, ingeniero civil de la Universidad de Santiago, diplomado en Ingeniería Marítima y en Reducción de Riesgo de Desastres, instó en un artículo de la Fundación Terram, a regular el uso del territorio costero de la región, con miras a la instalación de futuros puertos.
Al evaluar los escenarios que se abren para Magallanes, en esta materia, señaló: “Uno podría ser tener muchos proyectos, porque hoy en día la reglamentación permite que un grupo inversor vaya y presente un proyecto sin, tal vez, tener la viabilidad final del proyecto. La reglamentación entrega un plazo para comenzarlo y se permite, por ejemplo, instalar un letrero con el nombre del proyecto. Esta situación, ya vista en la costa de Chile, facilita emplear las concesiones marítimas para especular territorialmente, lo que influye en el valor de mercado de terrenos adyacentes a estos espacios costeros”, explica Oberreuter.
“Entonces un escenario es que podamos tener varios puertos pequeños ligados a esas concesiones marítimas, a estos espacios de terreno donde se van a instalar los proyectos de hidrógeno verde y en el que cada uno puede decir: yo voy a hacer mi propio puerto y quiero que siempre tenga disponibilidad de un sitio para salir y no quiero compartir mi infraestructura con otro porque eso significa un riesgo dentro de mi matriz organizacional que no quiero tener. Eso es válido. Es esperable que si los proyectos de hidrógeno vienen de capitales diferentes no quieran conversar entre ellos y el mejor ejemplo es la Minería”, agrega el experto.
En ese sentido, mirar hacia el norte y ver lo que pasó en la costa con la exportación del cobre podría darnos algunas luces. Los puertos de ese entonces tuvieron diferentes impactos según la reglamentación ambiental vigente al momento de su instalación, explica el ingeniero civil.
“Algunos de estos terminales, se encuentran en la media de su vida útil y otros han tenido incidentes operacionales. Comienzan a mostrar patologías propias del paso del tiempo. Sin embargo, en la mirada global, no hubo una conversación entre los propietarios de esos puertos y el Estado para trazar una estrategia portuaria para la exportación del mineral. En base a lo anterior, el principal desafío que tenemos en ese ámbito es generar una política clara de cómo usar el espacio marítimo y costero para la exportación de hidrógeno verde – creo firmemente que es una buena oportunidad para ayudar al proceso de descarbonización de Chile y el resto de los países. De lo contrario, podríamos tener impactos no deseados y creo que no es una discusión que se esté dando”, asegura Oberreuter.