Un encendido intercambio epistolar se ha producido en los últimos días entre el empresario y articulista Arturo Storaker y la Democracia Cristiana regional (DC), en la página editorial de Diario El Pingüino, a propósito de la última columna semanal del ex intendente de Magallanes, titulada “Más moderno, menos cristiano”, que motivó una nueva carta (ver Cartas al Director de hoy, página 8) del columnista y la respuesta desde Santiago de la presidenta regional del conglomerado de la falange, Eugenia Mancilla, también ex intendenta de Magallanes.
Columna de la discordia
Para recapitular y contextualizar el origen del debate, que tiene como escenario la página 8 de El Pingüino, hay que comenzar con las expresiones vertidas por Storaker en su artículo (publicado el miércoles 18 de enero), en el cual reseña los orígenes de la DC como “expresión política de la doctrina social de la Iglesia Católica”. Pero además agrega que “fue señalado desde siempre como ‘partido confesional’. Todos sus dirigentes siempre fueron católicos, respetuosos de los designios y orientaciones de la Iglesia y ello no era transable. Pero los tiempos han cambiado y el PDC sucumbió a la modernidad”.
Ahora, la crítica de Storaker también apuntó a la senadora Carolina Goic, presidenta nacional de la DC y probable carta presidencial de su partido: “La recién electa presidenta, con bajísima participación de militantes, quien el año pasado ya había demostrado que los dogmas partidistas y católicos, como no aceptar el aborto, le tienen sin cuidado y dio el pase para legislar, inauguró su período agradeciendo ‘a todos y todas’, pero ya no como desde siempre, ‘a Dios’. Es sintomático. Ella quiere que la DC sea un partido moderno, aunque ello significa que ya no es cristiano. Así, es una corriente socialdemócrata más. Dejó atrás a Dios y esas cosas. Sin duda, así es más fácil alinearse con otros partidos marcadamente agnósticos y otros declaradamente ateos”.
Al finalizar, Storaker se refiere al nombre que usó en sus inicios el conglomerado y al símbolo de la flecha que lo identifica, cuyo origen situó en la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera.
Respuesta DC
La respuesta de la directiva de la Democracia Cristiana regional al artículo de Storaker llegó en la carta al director publicada el sábado 21 de enero. En ella, firmada por la Directiva Regional, se alude a los inicios del partido y a la corriente social cristiana que lo inspiró, nacida en el seno de la Iglesia Católica y que marcó la acción de grupos de jóvenes que, al alero de algunos movimientos, difundieron los principios del social cristianismo, “convirtiéndose en una corriente política moderna, vanguardista y de carácter laico, que a través de la búsqueda de la justicia social, llevó a nuestros fundadores a promover y establecer en nuestro país una serie de políticas públicas relevantes”.
Los firmantes DC añaden que “lamentamos informarle que a pesar de la falta de objetividad de sus prejuicios doctrinales, no seremos partidarios de alguna idea de cambio ni en el nombre ni en los valores que identifican a nuestro partido, como tampoco a nuestra consecuencia y responsabilidad política al actuar, otorgando todo nuestro respaldo y apoyo a nuestra reciente presidenta electa y actual senadora por Magallanes, Carolina Goic Boroevic, quien interpreta de manera plena el sentimiento de los más de 20.800 militantes que votaron recientemente en nuestra última elección nacional”.
Réplica de Storaker
La réplica de Arturo Storaker, ahora en formato carta, entre sus acápites principales manifiesta su sorpresa por la respuesta DC, “porque o no entendí bien o no encontré en su texto rebatimiento alguno a lo que sostuve: que a ese partido de cristiano sólo le queda el apellido, pero en los hechos actúa como un partido más de carácter socialista, al menos en su actual conducción y no sin disidencia interna”.
Asimismo, en otro párrafo y refiriéndose al aborto, plantea que “he dicho antes que lo peligroso no es el hecho del aborto en sí, sino el ‘abortismo’, la concepción generalizada de que no tener al hijo por nacer es un verdadero derecho de la mujer, que se promueve como ‘solución’ a conductas sexuales irresponsables”.
Añade que “entonces, un partido que ahora apoya la ley amplia de aborto que en realidad se postula y cuya presidenta ya no agradece a Dios sino a sus partidarios, por honestidad al menos, debería cambiarse el nombre. La directiva regional debería compenetrarse ideológicamente de esa historia que enuncian, pero que evidentemente no siguen”.
Mensaje DC
Consultada ayer la presidenta de la Democracia Cristiana regional, Eugenia Mancilla, por lo expresado por Arturo Storaker, respondió que “le mandaría el siguiente mensaje: que se preocupe mejor de las contradicciones que tiene su partido, la UDI, y después se dedique a analizar el origen ideológico y doctrinario de la Democracia Cristiana. Nada más que eso”.