Debido
a la pandemia, la reconocida Conferencia de Materiales Carbonosos que
se realiza anualmente y que reúne a científicos de todo el mundo para
conversar sobre los nuevos avances en estos materiales, debió posponerse
por un año más. Sin embargo, la Asociación Australiana de Materiales
Carbonosos tomó el desafío de realizar una serie de charlas y
conversaciones a lo largo de este 2021 en formato online, instancia en
la que participó la investigadora y académica del Departamento de
Ingeniería Química de la Universidad de Magallanes (UMAG) Dra. Andrea
Oyarzún.
En el
contexto del mencionado evento académico, se realizó una competencia de
ponencias en formato póster, donde se entregaron dos reconocimientos:
uno para el mejor póster presentado por estudiantes, y otro para el
mejor póster presentado por un investigador en carrera emergente (EMCR).
Este último recayó en la investigadora de la UMAG, trabajo que resume
los resultados más importantes del proyecto FONDECYT INICIACIÓN
11170689, el cual investiga de manera teórica interacciones entre gases y materiales carbonosos.
De
acuerdo lo informó la profesional, los resultados de la investigación
se obtuvieron en conjunto con los exalumnos de la carrera de Ingeniería
Civil Química Catalina Gottschalk e Iván Moya, ambos ahora titulados.
Además se trata de un trabajo que se adaptó y convirtió en un artículo
científico enviado a una revista para su publicación, donde además se
contó con aportes del investigador chileno Fernando Vallejos-Burgos,
experto en técnicas experimentales para materiales carbonosos.
La
investigadora, contenta con su participación, manifestó que “este
reconocimiento es resultado del esfuerzo de un trabajo de cuatro años,
el cual a pesar de la pandemia logró llevarse a cabo. De igual forma, el
proyecto ha permitido la compra de equipos computacionales para la
Universidad de Magallanes y establecer lazos con otras instituciones e
investigadores en el mundo, que estudian los materiales carbonosos para
el desarrollo de tecnologías sustentables”.
Entre las aplicaciones de estos materiales carbonosos destacan el almacenamiento de gases como el hidrógeno
o el metano, la construcción de tanques de alta presión para hidrógeno,
el revestimiento de otros materiales y el fortalecimiento de concretos,
entre otros.