A
nivel nacional los trabajadores de la Junta Nacional de Jardines
Infantiles, Fundación Integra y Vía Transferencia de Fondos (VTF),
llevaron a cabo una marcha en contra de proyecto del Gobierno que
establece un sistema de subvención para los niveles medios de la
educación parvularia, de los dos a cuatro años. Los profesionales han
asegurado que precarizará la educación parvularia y abre las puertas a
la privatización.
Magallanes
se adhirió al paro manifestándose por las calles de Punta Arenas. El
recorrido comenzó en Avenida Colón con Bories y finalizó en la Plaza de
Armas Benjamín Muñoz Gamero, con la participación de alrededor de 250
personas.
En
esa ocasión se llevó a cabo un paro de advertencia, sin embargo
dirigentes regionales y nacionales no descartaron realizar otras
movilizaciones a futuro de ser necesario.
Por
esto mismo, la subsecretaria de Educación Parvularia, María José
Castro, visitó la región para conocer las preocupaciones de las
parvularias. Durante su tiempo en Magallanes, presenció el manejo de
inglés de los niños de la Escuela Municipal Bernardo O’Higgins de Puerto
Natales, gracias a la implementación del programa We Learn, el cual es
parte del plan “Chile aprende más, desde los primeros pasos” y que se
encuentra beneficiando a 534 niños de la comuna.
– ¿Cuál fue la razón de su visita a la Región de Magallanes?
“Estuvimos
conversando sobre el proyecto de ley que establece un Sistema de
Subvención para los niveles medios de la Educación Parvularia, la cual
crea una subvención para los niveles medios de 2 a 4 años. Estar en
terreno es la única manera de poder conocer las necesidades de la
educación parvularia”.
– ¿Cómo le fue en los conversatorios?
“Bien,
tuvimos una gran recepción por parte de las parvularias. La educación
parvularia se está moviendo a nivel nacional y están pasando muchas
cosas. Probablemente cuando miremos atrás será un episodio bastante
histórico. Por otra parte, también se está institucionalizando, prueba
de esto es la creación de la subsecretaría de Educación Parvularia hace
tres años y hoy está en marcha la superintendencia. Estamos trabajando
con la Agencia de Calidad para que entreguen una evaluación y
orientación a los jardines infantiles. A su vez, las educadoras están
ingresando a la carrera docente en 2020. Todo esto hace que haya mucha
efervescencia y dudas. Por lo tanto con estos conversatorios recibimos
inquietudes para analizar y resolver”.
– ¿Cuáles son las inquietudes que mayormente han recibido?
“El
reconocimiento oficial de los jardines, lo cual es natural. Sabemos que
hay un plazo determinado, diciembre de 2022. Eso significa que hay que
avanzar prontamente y entregar los apoyos, no solamente económicos, sino
también de gestión. Hemos creado un equipo central y regional para
apoyar el reconocimiento oficial de los jardines. Esperamos avanzar a
que todos los jardines de Junji, Integra y de Vía Transferencia de
Fondos, obtenga el reconocimiento oficial. Con respecto al proyecto de
ley tenemos legitimas diferencias, pero creemos que tenemos muchos más
acuerdos que desacuerdos”
– Parvularias y apoderados mostraron preocupación por escolarizar a niños de 2 años, ¿qué tienen que decir al respecto?
“Hoy
día no hay riesgo de escolarizar en un nivel que está pasando a la
institucionalidad. Es una institucionalidad robusta, con propósitos
exigentes y claros, desde las bases curriculares. Es un nivel que no
está desprovisto, más bien al revés, está muy provisto de lo que se
tiene que hacer en educación inicial y sabe bien cuáles son los
requisitos se deben tener los profesionales. Cuáles son los marcos y
estándares en los que debemos movernos. Creemos profundamente en
dialogar y avanzar en conjunto. Los colegios deberán contar con una
directora pedagógica exclusiva, eso garantiza que no se escolarice.
Nosotros tenemos que convertir el primer nivel de educación y debemos
lograr que las educadoras se fortalezcan
con el proceso y ellas protejan y dicten los principios y propósitos de
su nivel. La idea es que no sea al revés, que cursos o profesoras de
cursos más grandes exijan a la educación parvularia, propósitos
distintos, de los que deberían ser, a los niños en etapa de desarrollo”.
– ¿Cómo adoptan las necesidades regionales para los planes nacionales?
“Chile
es un país largo. Tenemos diversos proyectos, las bases curriculares en
educación parvularia acogen esa diversidad desde el primer momento. Las
bases logran de alguna manera definir las aéreas de desarrollo y
establecer cuáles son aquellos propósitos que deben lograrse en esta
etapa. De igual manera deja muy abierta la posibilidad de que sean los
propios equipos pedagógicos de cada jardín, los que van tomando
decisiones acordes. En esto ayuda mucho las visitas, porque uno ve
realidades distintas. Ya me voy con una tarea enfocada en la
infraestructura, pasa que tenemos exigencias que en Magallanes no
debiera darse. Me comentaron que tenemos una exigencia de metros
cuadrados al aire libre, pero para los niños de esta región es
complicado por el clima adverso, el espacio debe tener cierto resguardo
porque de lo contrario no se usa en una gran parte del tiempo. Eso ayuda
mucho estar en terreno porque ayuda a tener en cuenta estas pequeñas
intervenciones. Se pueden hacer las gestiones para que los profesionales
hagan de mejor manera su trabajo”.
– ¿Tiene objetivos sobre cantidad de jardines a nivel nacional y regional?
“Tenemos
el 51% de cobertura del nivel, es decir que tenemos a 200 mil niños
fuera de la educación parvularia solamente en jardines infantiles, en
sala cuan es más. Necesitamos avanzar al 61% de cobertura y esta ley de
subvención busca un aumento de cobertura. En la región no tenemos gran
demanda, así que aquí tenemos que hacer dos trabajos, primero distinguir
dónde está la demanda, porque seguro que hay niños que no están yendo
al jardín infantil. Tengo la impresión de que las familias no cree
necesario llevar a sus niños al jardín infantil. Entonces tenemos que
hacer un trabajo con las familias, para que todos los niños de 2 a 4
años accedan a un jardín infantil”.
– ¿Es necesario construir jardines en Magallanes?
“Si
nos dejamos llevar por la demanda actual no es necesario construir más
jardines, aquí en la región hay dos jardines que están en proceso de
construcción, uno en Punta Arenas y otra en Porvenir. Esos jardines
deben estar en funcionamientos en 2020 y 2022, respectivamente. Los
profesionales nos dicen que no tienen lista de espera y entendemos que
hay jardines con vacantes. Entonces la tarea es que no hayan vacantes,
porque no queremos que ningún niños se pierda la oportunidad de estar en
el jardín infantil”.
David Fernández.