Durante
las últimas semanas se dio a conocer el cierre de la residencia del
Hogar de Cristo de Punta Arenas, lo cual provocó la indignación de la
comunidad magallánica debido a lo que significa dicha residencia en la
región más austral del mundo.
Desde
que se supo aquella noticia, fueron diversos los actores que dieron
cuenta de su malestar, entre los que se destaca el obispo de Magallanes,
Bernardo Bastres Florence.
El
cierre de varias residencias de larga estadía a lo largo del país, por
falta de financiamiento, puso en alerta a la Comisión Especial del
Adulto Mayor, instancia que acordó que, para la próxima sesión invitarán
a representantes del Hogar de Cristo, para conocer detalles y alcances
de estos cierres que afectarán a ciudades como Los Andes, Punta Arenas y
Valdivia, entre otras.
Los
legisladores lamentaron esta situación, caracterizada por la
disminución de financiamiento y el aumento de costo de estos lugares que
se preocupan por el cuidado integral de los adultos mayores.
En
esta misma línea, se recordó que hace varios años, se tramitó en la
Cámara de Diputados un proyecto sobre subvención de residencias, similar
a lo que hoy existe en la red de infancia en el Sename.
Debido
a aquella situación, llegó la semana pasada a Punta Arenas el
subdirector de Operación Social de la Zona Sur del Hogar de Cristo,
Fernando San Martín, con el objetivo de reunirse con diferentes actores
de la sociedad civil, autoridades de Gobiernos y eclesiástica, para
informar de dicha situación y a la vez ver las diferentes opciones que
existen para resguardar el bienestar de los 28 adultos mayores que hoy
viven en dicho recinto del Hogar de Cristo.
San
Martín, se mantuvo en la zona hasta el sábado y conversó con Pingüino
Multimedia respecto de esta problemática que hoy vive el Hogar.
– ¿Por qué se decidió cerrar la residencia del Hogar de Cristo de Punta Arenas?
“Es
una decisión compleja, hoy estamos viviendo como país tiempos bien
complejos, que ha significado efectos económicos y también muchas
medidas de resguardo de la salud y el hogar no está ajeno a eso, a
nosotros nos ha correspondido ver cómo de una u otra forma los ingresos
que recibe el hogar de Cristo se distribuyen, el 45% de los hogares son
dado por personas comunes corriente de buena voluntad, pero desde la
crisis social de octubre del año pasado y hoy con el tema de la
pandemia, eso ha impactado el presupuesto de la familia y como
Hogar, hoy estamos consciente de que no todos hoy pueden entregar un
aporte y eso también ha significado una merma en los recursos del hogar
de Cristo y sumado a ello, todo lo que implica en gasto, como reemplazos
por contagios, incorporar más recursos de elementos de protección
personal y eso ha sido bien complejo.
Ahora
en lo concreto, a nivel nacional y viendo los desafíos de la fundación
Hogar de Cristo, se ha determinado hacer un ajuste. Nosotros tenemos hoy
día 278 programas a nivel país y este ajusto significa cerrar 28
programas y cuatro residencia en la que esta Punta Arenas, entonces,
estas medidas son dolorosas, son complejas y a futuro vamos a tener que
ver cómo continua la obra en Magallanes, porque tenemos una hospedería,
que va a seguir trabajando en el día a día, vamos a seguir trabajando
con el programa de atención domiciliaria de adultos mayores y vamos a
trabajar también con un programa de acogida, cerca de 110 personas que
vamos a seguir atendiendo y obviamente lo más complejo es la residencia
con los 28 adultos mayores que tenemos ahí”.
– ¿Qué va a pasar con los adultos mayores?
“Estamos
teniendo diversas conversaciones, hemos tenido reuniones con las
autoridades, con la seremi de Desarrollo Social, la seremi de Gobierno,
la directora regional de Semana, e incluso con el encargado nacional de
residencia de adultos mayores de Senama, y el seremi de Salud, para ir
viendo este plan, de cómo acompañamos, de cómo generamos espacios, en la
eventualidad de que tengamos que derivar a algunos adultos mayores y
buscar redes para poder atenderlos, de alguna forma ese es un compromiso
que tenemos como Hogar de Cristo”.
– ¿Cuándo dejarán de operar definitivamente?
“El cierre de las operaciones de esta residencia del Hogar de Cristo
está programada para el 31 de enero del 2021 y hoy día estamos haciendo
todas las gestiones que permitan darle un resguardo a estos adultos
mayores, en caso que no podamos traspasarlo a otros Eleam o ver otras
opciones si es que algunos de nuestros adultos mayores son autovalentes y
podamos atenderlos a través de este programa que yo te señalaba que es
de atención domiciliaria y también ver con las residencia que tiene el
Hogar en el resto del país, si es factible generar estos traslados y
también está la posibilidad y se ha planteado con las autoridades que
hemos conversado y con un importante grupo de voluntarios y con nuestro
capellán y también con representantes de la fundación Fide XII, para ver
si en el futuro alguna otra institución pueda seguir con esta obra en
la región. Nosotros no nos cerramos a esta buena disposición y
agradecemos la buena voluntad de todos los que hemos conversado para en
conjunto buscar una solución y ese es el aprendizaje que hemos logrado,
yo siento que hay una molestia, hay una sensación de desamparo, de no
haberlos tomado en cuenta, pero hoy el esfuerzo está en buscar las
mejores soluciones y esas soluciones se encuentran conversando con todos
los actores de la región, quienes el día de mañana nos pueden orientar a
tener otro operador u otra institución que pueda asumir esta
residencia”.
– ¿Por qué se elige la sede de Punta Arenas y no otra?
“Indudablemente
está el análisis financiero, pero también hay una variable del plan
estratégico del Hogar de Cristo. Lo primero que hay que tener en cuenta
es que el Hogar de Cristo no se va de Magallanes, nosotros vamos a
seguir trabajando acá con otros programas y vamos a ver cómo seguimos
mejorando las estrategias para las personas en situación de calles, en
el programa de acompañamiento de adultos mayores.
Y
en lo concreto una variable es lo económico, pero también otro análisis
que hemos hechos y que lo hemos conversado con la autoridad regional y
estamos viendo en conjunto es que en aquellos lugares donde hay
dispositivos, como el Eleam y otras residencias y si hay disponibilidad
de acoger a algunos adultos mayores. Pero hoy existe una oferta de la
entidad pública y que podrá entregar a algunos adultos mayores.
Lo
que es importante acá y yo lo reafirmo, es que por misión ningún adulto
mayor va a quedar en la calle o sin ninguna atención que tenemos que
asegurar como Hogar de Cristo y por eso estamos cuatro meses antes
realizando estas gestiones e informando con la disposición de que esto
se haga de manera ordenada, y planificada”.
– ¿Esta medida se podría revertir?
“Yo
te diría con mucha responsabilidad, el Hogar toma la decisión de no
operar esta residencia a partir del 31 de enero y eso no va a cambiar y
tú también tienes un punto que en la eventualidad que si existe otra
institución que quiera hacerse cargo, nosotros estamos disponibles para
todas esas conversaciones”.
– ¿Cuánto es el monto que la residencia de Punta Arenas requiere para poder operar?
“El
mantener una residencia hoy día es un gasto importante, hoy día el
monto por adulto mayor al mes sobrepasa el millón de pesos, más una
serie de gastos como lo es los elementos de protección social, entre
otros y es un impacto importante desde el punto de vista
presupuestario”.
– ¿Qué va a pasar con la infraestructura donde se encuentra la residencia?
“Es
algo que hemos conversado en todos estos espacios, todos sabemos que es
una infraestructura y todos reconocen ese espacio como el Hogar de
Cristo en Magallanes y todos dicen se cierra el Hogar de Cristo y no
dicen se cierra la residencia. Pero en ese lugar no sólo funciona la
residencia, sino también otros programas. Nosotros estamos trabajando
para que ese espacio también pueda seguir prestando un servicio a la
comunidad y a la sociedad y vamos a ver si existe alguna otra
institución que pueda operar ese mismo espacio, de todas formas vamos a
ver cómo ese espacio sigue prestando un servicio a la comunidad, o sea,
en definitiva tenemos claro que ese es un espacio con mucho valor
histórico, es un espacio reconocido y es un espacio que presta un
servicio desde el punto de vista de la labor del Hogar de Cristo hacia
la comunidad y en ese sentido, nosotros seguimos mirando cómo esa
infraestructura sigue prestando una utilidad a la labora social, al
trabajo de los voluntarios, al trabajo de las organizaciones sociales,
porque entendemos que el Hogar de Cristo por más dolorosa que sea esta
decisión, no es un Hogar de Cristo que está en Santiago tomando
decisiones, sino que además es de todas las personas y que insisto, que
por personas de mucha voluntad durante muchos años han colaborado en la
labor social”.