Sergio Almonacid Almonacid es un porvenireño de 59 años, que el 11 de noviembre del año pasado estuvo a punto de morir, porque muy pocas personas se salvan de un accidente cerebrovascular y de un infarto agudo al miocardio.
Ambas patologías, las sufrió de una sola vez esta persona cuando esta persona se encontraba en su casa. Afortunadamente fue trasladado rápidamente al hospital de la capital de Tierra del Fuego y el médico que lo atendió solicitó la evacuación de urgencia del paciente a Punta Arenas.
La situación del paciente era compleja, más aún teniendo antecedentes de hipertensión arterial y fumador crónico.
Los síntomas eran pérdida de fuerza de todo el lado derecho del cuerpo, más una severa alteración para hablar, sumado a un compromiso hemodinámico y alteración del ritmo cardiaco.
En Porvenir entendieron que se encontraba frente a un accidente cerebrovascular más un infarto agudo al miocardio. “Dos eventos simultáneos muy severos”, como explicó el médico neurólogo Javier Gaete.
“Como disponemos de un protocolo de rescate de paciente, desde noviembre de 2013, y el médico sospechó de un accidente vascular, se activó el protocolo y los colegas de Porvenir solicitaron una evacuación aérea. Al ser avisados, de inmediato el equipo del Servicio de Urgencia y el neurólogo de turno esperando el traslado y como todo se realizó rápidamente el paciente ingresó dentro del tiempo que disponemos para poder hacer el procedimiento en agudo (cuatro horas), como es la trombólisis para un accidente cerebro vascular”.
Sin habla
Desde el punto de vista neurológico, el paciente Sergio Almonacid llegó sin lenguaje y sin visión del lado derecho, más una severa dificultad para movilizar el brazo y la pierna del mismo lado. “Fue un accidente vascular grande, de una parte del hemisferio izquierdo del cerebro”, explicó Gaete.
Lo que más valora el especialista es que el protocolo funcionó muy bien, sobre todo con un traslado aéreo realizado muy rápido que permitió aplicar la trombólisis. Después del procedimiento el paciente comenzó a mejorar, desde el punto de vista neurológico.
Simultáneamente, como el paciente se encontraba con un infarto agudo al miocardio, fue manejado por los cardiólogos, quienes realizaron un estudio coronario y lo sometieron a una angioplastia y se le instaló un stent coronario.
“Si pensamos en las condiciones que llegó el paciente a Punta Arenas, ha tenido una evolución muy favorable porque transcurrido más de dos meses, en estos momentos está conversando, comprendiendo ordenes, recuperó la visión y significativamente la movilidad de su lado derecho del cuerpo”.
El punto relevante es que es uno de los pacientes que tuvo la oportunidad de ingresar a este protocolo desde Porvenir.
Sergio Almonacid dijo estar muy agradecido por el procedimiento médico ya que esto le permitió recuperar la visión y movilidad de su cuerpo. La esposa del paciente, Marianella Montenegro Oyarzo, destacó la evolución y atención de todo el equipo médico del hospital. “Pese a todo lo mal que llegó ha tenido una evolución muy rápida”.
(Texto y foto : Edmundo Rosinelli)