El
analista internacional Jorge Guzmán, se refirió a la situación que está
experimentando el Río Vizcachas en la Provincia de Última Esperanza, el
cual por el lado chileno se está secando, mientras que por el lado
argentino permanece intacto.
Guzmán
indicó que “la canalización y/o desvío del Río Vizcachas en Ultima
Esperanza (por parte de particulares u organismos provinciales
argentinos) constituye una infracción grave a lo dispuesto en el
Protocolo Especial sobre Recursos Hídricos Compartidos de 1991. Este es
un instrumento bilateral bien conocido en Chile y Argentina”.
Una
de las situaciones preocupantes, menciona, es la demora de respuesta
por parte de organismos chilenos. “Según los denunciantes han explicado,
en principio ni la Delegación Provincial (Ministerio del Interior), ni
la Dirección General de Aguas (MOP) estuvieron en condiciones de
defender el interés de Chile en esta circunstancia. Muy serio”.
Por
otro lado, desde un punto de vista político y diplomático, Guzmán
menciona que “es claro que debe evitarse transformar este incidente en
una crisis bilateral. Están disponibles los mecanismos de diálogo con
Argentina para que se nos entreguen los antecedentes que expliquen lo
ocurrido. En cualquier caso, Chile debe ser firme y claro. A la vez, la
Cancillería tiene la oportunidad de demostrar que Magallanes sí cuenta”.
En ese plano,
menciona el especialista, “las gestiones diplomáticas en curso deben
establecer que, además de los “perjuicios” económicos causados por la
acción unilateral argentina a agricultores-ciudadanos-contribuyentes
chilenos (algo específicamente prohibido por la obligación que ese país
mantiene con Chile en materia de manejo de cuencas compartidas), el
episodio causó evidentes daños a ecosistemas frágiles e
internacionalmente protegidos (en verano áreas de descanso o
reproducción de diversas especies). Existe un daño aun por evaluar sobre
al sistema de la Cuenca del Río Serrano, Parque Nacional de las
Torres del Paine incluido. Esto podría, incluso, tener una dimensión en
el ámbito del Derecho Internacional del Medio Ambiente, obligando a
Argentina a compensar a Chile”.
Por
último, hace una reflexión sobre la ausencia de vocerías regionales
respecto de este problema. “También preocupa que, hasta ahora, ni el
GORE ni el CORE hayan tenido voz clara en el asunto. En mi concepto,
ambos tienen la oportunidad de demostrar que los magallánicos sí están
en condiciones de defender su propio territorio y sus recursos. Aquí
está en tela de juicio la importancia de la descentralización”, finaliza
Dr. Jorge Guzmán.