Preocupación existe entre los empresarios turísticos de Última Esperanza, ante las malas condiciones que presentan los caminos que conectan al Parque Nacional Torres del Paine, incluidos los accesos internos del recinto.
El derrumbe ocurrido a fines de mayo, donde unas mil toneladas de rocas terminaron apostadas sobre el camino que une a la Octava Maravilla del Mundo con Puerto Natales, en el kilómetro 54.8 de la ruta Y-290, en el sector de Pueblo Serrano, sumado a las condiciones climáticas que han ido deteriorando las rutas, situación que mantiene al sector turístico de la zona, preocupados ante el próximo inicio de la temporada.
En aquella oportunidad, se habló de 60 días de plazo para culminar con las obras de despeje.