Hace
algunos días el presidente del Senado, Jaime Quintana instó al
presidente Sebastián Piñera a pasar a “segunda línea” y aceptar un
“parlamentarismo de facto”, afirmando que el mandatario no ha sabido
dimensionar la gravedad de la crisis tras el estallido social.
Es
así que Quintana, en varios medios de comunicación, afirmó que “si
Piñera quiere seguir gobernando debe pasar a una segunda línea y aceptar
un parlamentarismo de facto. Hay muchos columnistas que han señalado
que, particularmente después del acuerdo constitucional, en Chile se vio
un presidencialismo más atenuado y un parlamentarismo incipiente, que
ha irrumpido más allá de las atribuciones que tiene, las que son muy
pocas. Por eso es que es muy sorprendente que algunos digan que se
tienen que ir todos”.
El
presidente del Senado, dijo que de hacer eso Piñera el Congreso podría
priorizar urgencias legislativas, y “atenuar el presidencialismo en lo
que es la iniciativa exclusiva, particularmente, en materia de gasto”,
lo que requeriría reformas constitucionales.
Cabe
consignar, que dicha propuesta fue presentada en 1972 al entonces
Presidente Salvador Allende, quien en dicha oportunidad rechazo la
propuesta legislativa.
Al
ser consultados, los presidentes regionales de los partidos de Chile
Vamos respecto de lo señalado por el presidente del Senado, estos
manifestaron su rechazo a esa opción, indicando que el Presidente
Sebastián Piñera, debe seguir gobernando.
Es
así, que el presidente regional de la UDI, Fernando Paredes, manifestó
que “primero entender que estamos en un país democrático, el Presidente
ha sido elegido democráticamente y tiene que cumplir su mandato. Ahora,
yo creo que el presidente del Senado se equivoca al plantear que las
atribuciones las asuma el Parlamento, porque precisamente, el
Parlamento, el presidente del Senado, debe entender que también está mal
evaluado y no es hoy día una garantía de que lo vaya a hacer mejor.
Así que creo que es un error poder plantear una situación como esta
porque solamente uno podría pensar en algo así si es que el Parlamento o
el Senado estuviesen evaluados positivamente por la comunidad, cosa que
lamentablemente no es así. Se debe entender que esta es una crisis de
todo el sistema y no es un tema del Presidente y se debe respetar la
democracia”.
Por
su parte, Gabriel vega, presidente regional de RN, dijo que “el senador
Quintana parece desconocer que gran parte de la crisis es política
institucional y por ende, el Congreso y el Senado, son parte de este
enjuiciamiento. De hecho, son estas instituciones políticas las que
generan mayor desconfianza en la ciudadanía, incluso más que el
gobierno. Avanzar hacia un régimen menos presidencialista puede ser un
camino que necesariamente provendrá de la discusión parlamentaria, o
incluso de darse una
posible convención constituyente, pero esa discusión se dará en su
momento y espacio adecuado y no el día de la salida del senador de la
presidencia de aquella corporación. Para poder implementar un régimen de
aquel tipo, la política debe estar a la altura y somos los políticos,
tanto este militante de base como el honorable senador, los que deben
cumplir a cabalidad con las expectativas de la personas”.
Finalmente
el recién electo presidente regional de Evópoli, Ricardo Hernández,
señaló que “es importante recordar los acuerdos establecidos por la
clase política en la carta por la Paz firmada hace unos meses, esperamos
que las declaraciones de los líderes de la oposición prioricen la
institucionalidad y los procesos democráticos, de tal manera que los
intereses populistas y electorales pasen a segundo plano. El Presidente
fue electo en un proceso ejecutado de forma legítima y en democracia,
esperamos que no existan este tipo de declaraciones por los líderes de
la oposición ya que debilitan nuestra democracia e institucionalidad”.
Los presidentes regionales de la UDI, Fernando
Paredes; Renovación Nacional, Gabriel Vega, y Evópoli, Ricardo
Hernández, reaccionaron ayer.