Con el fin de entregar una mejor atención y evitar la diseminación del virus a través de un clúster familiar, la Seremi de Salud Magallanes implementó la Unidad de Prevención y Fiscalización (UPF).
Esta estrategia se basa en que casos positivos, contactos estrechos, casos probables y personas que se encuentren a la espera de un resultado PCR, puedan cumplir su aislamiento en las residencias sanitarias que han habilitado la cartera de Salud.
La encargada de las Residencias Sanitarias de Magallanes, Maribel Bustos, señaló que “es una alternativa que permite hacer un rescate de posibles casos y derivarlos a hacer uso de residencia, también es una instancia que permite chequear si la habitabilidad de las casas cumple con las condiciones de realizar aislamiento”.
El primer contacto se realiza vía telefónica para que los usuarios ingresen voluntariamente a las residencias, ya que de acuerdo a los antecedentes, en algunas ocasiones las personas omiten información con respecto de sus condiciones de habitabilidad, con la finalidad de realizar su aislamiento en sus hogares.
En tanto, el coordinador de UPF, Augusto Geiger, manifestó que en una ocasión tuvieron que hacer una extracción forzosa con resolución sanitaria ya que “tuvimos una familia que dijo que eran cuatro personas, pero eran seis y además no tenían acceso a agua potable”.
Agregó que “se les explica la importancia y beneficios que tiene ir a una residencia, las ventajas para la familia y la salud pública. Hay familias que acceden y otras que no”, cerró Geiger.