El
presidente regional de la CPC, Alejandro Kusanovic, no pierde la
esperanza en que todavía se logre revertir la decisión de construir la
costosa vía elevada en el llamado “Cruce de la Muerte” de Punta Arenas.
“Uno
nunca pierde la esperanza que pueda haber un milagro, se imponga la
cordura y alguien logre revertir esta insensatez”, expresó.
Kusanovic
afirmó que la decisión del Ministerio de Obras Públicas (MOP), de
perseverar en esta iniciativa “es un capricho que demuestra una profunda
falta de respeto a las demandas sociales de la población, sobre todo en
el momento que estamos viviendo. Cuando muchos se preguntan porqué la
gente está protestando en las calles es, precisamente, por cosas como
esta y que es el hecho que se gasten 23 mil millones de pesos en un
cruce de calles, en lugar de generar empleo, ampliar el hospital o
construir viviendas que son cosas que la gente necesita con urgencia”,
afirmó.
– El MOP y otros actores dicen que estos recursos eran para esto y nada más.
“El
Ministerio de Obras Públicas tuvo tiempo de sobra en estos dos años
para discutir con los representantes regionales y comunales una solución
mucho más racional y que tenga un impacto social mucho mayor para la
comunidad. Los dineros no vienen de Marte, los gestionan personas y todo
eso se puede discutir y llegar a acuerdos pues se trata de un
ministerio al cual el Consejo Regional le ha entregado gran cantidad de
recursos para sus proyectos en la región. Si el MOP tiene tanta plata
para regalar entonces ¿por qué nos pide cada vez más dinero en el
Convenio de Programación, como ocurrió con los puentes en Punta
Arenas?”.
Sin razones técnicas
Kusanovic
no comparte ninguna de las razones argumentadas para defender la obra,
ni siquiera las técnicas. “Nos asesoramos con dos de los mejores
ingenieros de la región y ambos coincidieron en que la obra no es
necesaria, que una rotonda era mejor alternativa porque disminuye las
velocidades de acercamiento y distribuye los flujos. Además, todo ese
sector ya fue declarado zona urbana y, por lo tanto, la velocidad de
aproximación debiera ser de tan sólo 50 kilómetros por hora y no 100
como es ahora”.
De hecho, ni siquiera el objetivo central de la obra se cumpliría, expresó. “Lo que nos dijeron los ingenieros
es que lo único que va a ocurrir es que el problema de congestión y
seguridad se va a trasladar a la curva de Tres Puentes, donde se
requiere que los camiones bajen la velocidad y la vía elevada contribuye
a todo lo contrario”.
¿Empleo?
Kusanovic
también descartó un positivo impacto social en la región. “Esta obra no
va a generar empleo como se espera, porque son trabajos muy
especializados y, por lo tanto, requieren de muy poca mano de obra, así
que no va a generar la cantidad de empleos que muchos se esperan”.
En cuanto
a las alternativas sociales, el presidente del Consejo Regional destacó
que hay muchas otras opciones más rentables socialmente como la
construcción de viviendas “que es algo que genera mucho más empleo y es
una necesidad urgente”, o la ampliación del Hospital Clínico de
Magallanes. “Todo eso se hubiera podido resolver, si hubiera habido la
voluntad del Gobierno para hacerlo, a no ser que haya otros intereses
involucrados”.