De
a poco en la ciudad de Punta Arenas las tiendas y el comercio han
vuelto a abrir sus puertas para él público, aunque no todos lo han
podido hacer, y los que sí, con medidas sanitarias de acuerdo a la
actual pandemia.
El
vicepresidente de la Cámara de Comercio Detallista, Juan Pablo Martínez
señaló que todavía falta que abran las grandes cadenas. “Todos estamos
esperando que esto se reactive, es algo que nos tiene muy preocupados,
pero también la cantidad de contagiados. Si eso no baja no podemos hacer
nada. Pero se necesitan que abran las grandes cadenas y también los
locales nocturnos”, afirma Martínez.
– ¿Han tenido reuniones con el gobierno para solicitar ayuda?
“Hemos
tenido conversaciones junto a las agrupaciones de locales nocturnos y
del sector gastronómico con ellos. Lo que falta definir es cuánto va
hacer la ayuda del Banco Estado y apresurar la entrega de los créditos
bancarios Fogape que se están demorando mucho. Solo 1 de cada diez los
están recibiendo”.
– ¿Cómo usted ve la situación de los locales con los que se ha reunido?
“La
verdad es que están bien complicados, no van aguantar mucho. Existe un
protocolo de 90 días para que puedan volver abrir y si se demoran más
muchos van a quebrar. Pero también existe la preocupación de si el
público está dispuesto a ir a comer algún lugar con el temor de poder
contagiarse. No sabemos cómo se va a comportar la gente con todo esto.
¿Se atreverán a ir a lugar a comer? Y aunque se tomen todas las medidas
sanitarias y de distanciamiento, no podemos anticiparnos a lo que hará
la gente. O ¿irán a lugar nocturno, el cual es un lugar cerrado? Eso
hay que estudiarlo y tomar medidas para poder enfrentarlo”.
– ¿Qué medidas deberían tomarse en la región?
á la situación es distinta al resto de Chile, por lo que podría usarse para ver cuál es la reacción del público”.
– ¿Por qué se ha demorado la ayuda a los distintos rubros?
“Esto
se explica por el centralismo asfixiante que todavía existe en el país y
sobre todo en una región como la nuestra. Cada vez que hemos tenido
alguna reunión con las autoridades nos dicen que esa decisión depende de Santiago. Y la verdad es que no podemos depender de gente que no sabe cómo funciona Magallanes. Se deben tomar las decisiones que nos afectan acá”.
Para Martínez una de las interrogantes más importante es saber cómo se comportará la gente una vez que pase la pandemia.