“Somos
una empresa que lleva más de 120 años en Punta Arenas”, nos dice Felipe
Covarrubias, gerente General de Cervecería Austral, quien destaca el
carácter intrínsecamente magallánico de esta empresa regional.
La
empresa ingresó una Declaración de Impacto Ambiental para una inversión
de US$ 100 millones, al sur de Punta Arenas, consistente en una nueva y
mayor planta.
-¿Qué los lleva a realizar una inversión de esta envergadura dado el actual escenario?
“Si
bien el escenario es difícil, creemos que los efectos de la pandemia
pasarán en algún momento y tenemos toda la fe que la demanda por
nuestros productos va a volver a su tendencia de crecimiento”.
Covarrubias
indica que el proyecto se realizará en tres fases con una inversión
total de US$ 100 millones. La primera tiene 46 millones y va a permitir
triplicar los actuales volúmenes de producción y venta actuales, para
pasar de los actuales 300 mil hectolitros hasta llegar a 600 mil en una
segunda fase y 900 mil en la fase final.
-¿Qué esperan que esta inversión represente para Punta Arenas, dada su magnitud y la cantidad de empleos que va a generar?
“Es
toda nuestra intención llegar a ser un aporte urbano para la ciudad.
Queremos que este proyecto sea un foco muy importante tanto para la
ciudad, como para la Región de Magallanes. La imagen que queremos
proyectar es llevar el sabor y la visión de la Patagonia hacia afuera de
Magallanes, y queremos que esta planta y todo lo que ella considera,
sea un hito súper relevante para la ciudad y genere un polo turístico
para la ciudad y para la región”.
-¿Incluye Sala de Ventas?
“Así
es. La tercera fase considera un foco industrial, que es un poco la
cervecería misma junto con un centro de distribución que está proyectado
para el largo plazo. Y es dentro de este foco que es puramente
industrial, donde nos consideramos una cervecería artesanal, pues el
proceso de producción es algo que trabajamos muy cuidadosamente y de ahí
su alta calidad. Por lo tanto, el proyecto considera un circuito
turístico para que la gente pueda conocer cómo se elabora nuestra
cerveza. Esto confluye con un bar cervecero que permite la compra y
degustaciones”.
Adicionalmente,
se considera un restaurante emplazado en una zona con vista al estrecho
para ser más propiamente turístico, “para que la gente conozca nuestro
proceso y se lleve una imagen y un recuerdo mental de la Patagonia, a
través de esta visita”.