El Presidente Sebastián Piñera anunció un proyecto de ley que busca permitir que las Fuerzas Armadas puedan colaborar en la protección de la “infraestructura crítica” del país, incluida la policial.
El Mandatario manifestó que “confiando que en momentos tan difíciles como los que hemos vivido vamos a tener el apoyo de las distintas fuerzas políticas, quiero informar que vamos a enviar al Congreso Nacional un proyecto de ley que va a permitir a nuestras Fuerzas Armadas, sin necesidad de establecer estado de excepción constitucional, sin restringir las libertades y los derechos ciudadanos, poder colaborar en la protección de la infraestructura crítica de nuestro país”.
El Jefe de Estado agregó que “por ejemplo: todo el sistema de abastecimiento eléctrico, todo el sistema de abastecimiento de agua potable y muchas otras infraestructuras críticas, incluyendo lo que es las infraestructuras policiales, de manera de garantizar el buen funcionamiento de estos servicios básicos, que son vitales para la calidad de vida de las personas”.
Piñera finalizó diciendo que “con esto estamos haciendo lo que muchas democracias desarrolladas hicieron. Esta colaboración militar va a permitir liberar a un número muy significativo de carabineros, para que puedan cumplir sus labores de proteger a nuestros compatriotas, de proteger el orden público, de asegurar la paz”.
La iniciativa no concitó mucha aceptación y a nivel regional hubo críticas. Algunas de ellas fueron las de Claudio Morán, abogado y panelista de Pingüino Multimedia, y Fernando Thauby, oficial de Estado Mayor, magíster en Ciencias Navales y marítimas y magíster en Ciencia Política.
Ambos coincidieron en que la iniciativa del Mandatario no es correcta.
Morán expresó que “me parece un disparate más, porque la solución que el país requiere es hoy, no cuando los señores congresistas si les cae en gracia el proyecto y después de mucho muñequeo lo lleguen aprobar, o sea en dos, tres, cuatro, cinco meses más cuando se les ocurra.
Mientras tanto el país se destruye, arde por todos lados y la solución es mucho más simple: tienen que sacar los militares a la calle en un estado de excepción constitucional y controlar el orden público a la necesidad del país y no a gusto de los organismos internacionales de derechos humanos, ni amnistía internacional y ninguna de estas cosas, porque está absolutamente prejuiciado y vienen simplemente a presionar para que el Gobierno haga nada, lo que no cuesta mucho porque el Gobierno igual está haciendo nada. En consecuencia, es tratar de sacar las castañas del fuego con las manos del gato y hacerle el pase al Congreso, que el Congreso en la práctica está semigobernando, por que este Gobierno no está gobernando”.
El abogado Morán fue más enfático al señalar que “esto es un distractivo para tratar de lavarse las manos frente a lo que viene, porque como las movilizaciones populares han estado fuertemente los últimos días, sin duda que se podría nuevamente producirse un estallido muy violento. Ya nuevamente los estudiantes que aún están en clases volvieron atacar el Metro, entonces cualquier cosa puede ser y el país no está preparado, aquí no se ha avanzado ni un metro en la investigación y golpe de Estado que estamos viviendo y el Presidente (Sebastián Piñera) simplemente se lava las manos, porque como lo dije está muerto de miedo y no se atreve a enfrentar sus responsabilidades, entonces este proyecto de ley responde a ese acobardamiento generalizado de las autoridades del Presidente hacia abajo.
El Gobierno ha hecho absolutamente nada porque realmente le importa un carajo el pueblo y prefiere estar en la buena con la oposición izquierdista y con los violentistas para qué no sé, quizás tiene miedo Piñera que lo señalen con el dedo, pero los cobardes son así, prefieren suicidarse cuando están con el agua al cuello”.
Por su parte Thauby dijo que “si yo fuera comandante en ese caso me preguntaría, si no hay emergencia ¿estamos en normalidad?, en este sentido, ¿qué hago con las armas? Si las uso la responsabilidad recae en quien las utiliza y el mando. Por ende comprendiendo la naturaleza del militar, que son las armas y su uso, esta propuesta no tiene sentido. Generando esta instancia innecesaria varios elementos, estableciendo un estado gris en torno a las responsabilidades consecuentes. ¿Para qué enredarse?, esta iniciativa introduce un elemento de confusión, en torno a definiciones poco claras que pueden terminar en un desastre”.