El
interno cumple tres años de condena por un asalto ocurrido en la Región
Metropolitana. Aunque estaba privado de su libertad en el Centro de
Detención Preventiva (CDP) de Santiago Sur, los eventuales riesgos a su
integridad física llevaron a que su defensa solicite el traslado a la
cárcel de Punta Arenas.
Gendarmería estimó que era factible la diligencia y el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago autorizó el traslado.
Pero
en la cárcel magallánica, el hombre habría sido maniatado y golpeado
por un grupo de entre cuatro y siete internos. Quedó gravemente
lesionado y debió permanecer hospitalizado.
De
acuerdo al recurso, Gendarmería envió un informe que no da cuenta de la
identidad de los agresores. Posteriormente, la madre de la víctima
solicitó su traslado al recinto penitenciario de Puerto Natales, pero
aún no tendría respuesta.
Aunque
la agresión sufrida por el interno es investigada por la Fiscalía Local
de Punta Arenas, su abogado defensor, Milenko Vistoso, alega que “es
patente el riesgo a la vida de mi representado y la nula respuesta
regional de Gendarmería. No existe un informe sobre qué medidas se han
adoptado para resguardar la vida de mi representado”.
El
recurso de amparo fue interpuesto ante la Corte de Apelaciones de Punta
Arenas. Solicita que se resuelva que “la vida humana de mi representado
está en serio riesgo y que se adopten las medidas pertinentes para el
resguardo de su vida, ordenando el traslado al penal de Casablanca”,
ubicado en la Región de Valparaíso.