Un
llamado al diálogo a las estudiantes que participan de la toma
feminista de la Universidad de Magallanes (UMAG) hizo el rector Juan
Oyarzo, al cumplirse hoy una semana de movilizaciones estudiantiles en
la casa de estudios.
En
conferencia de prensa, el académico aseguró que desde el primer momento
de la movilización la rectoría se ha mostrado abierta a solucionar los
problemas que aquejan a las estudiantes: “Nosotros estamos dispuestos
desde el primer día a dialogar”, afirmó, y agregó que “nosotros estamos
abiertos a conversar, solamente que no hemos recibido ninguna
respuesta”.
Oyarzo
alega falta de interlocutores a la hora de negociar con las
estudiantes, “incluso no quieren identificarse por temor a ser
sumariadas”, agregando al respecto que “nunca lo hemos hecho; solamente
cuando ha habido desórdenes bastante extremos”.
Sobre los avances
El
rector asegura que han tenido predisposición de diálogo con las
manifestantes y que incluso están dispuestos a aplicar algunas medidas
inmediatas, como la contratación de profesionales para canalizar las
denuncias que podrían llegar a futuro.
La mesa triestamental
Desde
el año 2017 la UMAG ha estado trabajando como acoger denuncias de acoso
o abuso sexual dentro de la Universidad, pero también otro tipo de
denuncias a situaciones que afecten a sus estudiantes, trabajadores o
cuerpo docente.
Es
así que se creó una mesa triestamental, compuesta por representantes de
los distintos estamentos del plantel. “La universidad ya tiene una mesa
triestamental, que está trabajando en la igualdad de género y que se
reúne todos los viernes con la directora de Derechos Humanos y
Ciudadanía”, señaló el rector.
Ya trabajan en el protocolo
Antes
del conflicto, en diciembre del año pasado, la UMAG comenzó a trabajar
una mesa con distintos actores de la universidad para crear un protocolo
que regule y sancione situaciones de acoso y abuso dentro del
establecimiento. En ése proceso estaban hasta que llegó la Toma
Feminista.
Para
finalizar, la directora de DDHH de la UMAG, Ximena Soto asegura que “yo he insistido
que el día que cada universidad publique su protocolo de acoso, va a
haber una explosión de denuncias”, asegura.