El
académico José Navarrete, director del Magíster en Tributación de la
Universidad Andrés Bello, planteó ayer que el problema de fondo en
materia de pensiones, es la falta de cotizaciones y no la existencia
misma de las AFP, como plantea el proyecto del gobierno.
Navarrete
explicó que “es un hecho cierto que el nivel de pensiones en Chile no
es suficiente para que un jubilado viva dignamente. Sin embargo, la
pregunta lógica es analizar si esta reforma solucionaría realmente la
situación actual”.
Navarrete
expresó que “en términos estrictos, el problema de las pensiones no se
origina en las AFP como instituciones, como muchas personas creen,
puesto que estas han sido eficientes en la administración de los
recursos que, por ley, son cotizados por los trabajadores. El bajo nivel
de pensiones se explica por la conjunción de varios elementos a saber:
el bajo nivel de sueldos que hay en Chile, el aumento en las
expectativas de vida, el bajo porcentaje de cotizaciones y la
informalidad en el trabajo. Por ejemplo, el 50% de la población nacional
tienen ingresos inferiores a 450 mil pesos aproximadamente. En ese
contexto, es ilógico pensar que las pensiones reales sean más altas que
esa cifra”.
En
ese sentido, se planteó: “¿La reforma propuesta soluciona los problemas
de fondo en términos de pensiones? Desde mi punto de vista, los
elementos medulares del problema no están del todo cubiertos. Por
ejemplo, nada de habla de aumentar la edad de jubilación, a pesar de que
es un hecho evidente que la esperanza de vida es mucho más alta ahora y
que la mayoría de las personas mayores son laboralmente activas por
sobre la edad de jubilación actual. Por otro lado, la cotización
adicional del 6%, que el gobierno pretende sea de uso colectivo,
destinada a mejorar las pensiones de las personas con rentas más bajas, a
través de un registro nacional de los aportes, impactaría a los
trabajadores con rentas inferiores a 1,5 millones mensuales. En ese
contexto, se establece un incentivo perverso a cotizar por montos
inferiores al ingreso real o bien, permanecer como trabajador informal, a
sabiendas que existirá un monto garantizado de pensión. Este análisis
es sobre la base que el proyecto no menciona una cantidad mínima de años
cotizados para optar a usufructuar de este fondo solidario,
considerando que todos los sistemas de reparto europeo, que es a donde
se pretende mirar, tienen mínimos establecidos. Por ejemplo, en España,
se deben cotizar como mínimo 15 años para poder tener derecho a
una pensión estatal. También se debe considerar que, en los países
europeos, la tasa de cotización es sustancialmente más alta que la
nuestra, muy por sobre el 16% de aportes que tendríamos en Chile”.
Navarrete
concluyó que “lamentablemente, hay sectores que han tomado el tema de
pensiones como una bandera de lucha política y social, y olvidan el
análisis técnico del problema, que es la única fuente de solución real”.