La
Corporación Administrativa del Poder Judicial ha presentado la
documentación necesaria al Consejo de Monumentos para obtener la
aprobación definitiva del traslado del monumento y además, se ha
contratado, con la aprobación del Consejo Superior, la asesoría técnica
de una consultora regional para que realicen los estudios y evaluaciones
necesarias para el traslado del monumento, como las de entregar las
especificaciones técnicas que debe tener el lugar futuro de instalación.
El
financiamiento de estas operaciones estaría a cargo del Poder Judicial e
instalarían la figura en el área verde de la Corte de Apelaciones de
Punta Arenas.
Historia de la estatua
El
monumento a Waldo Seguel se erigió en 1922 en una ceremonia asistida
por las autoridades locales de la época, miembros del Cuerpo Consular de
Magallanes, altas personalidades y familias de sociedad magallánica,
colegios públicos, municipales y particulares e incluso la banda del
Batallón Magallanes que ejecutó composiciones musicales en memoria del
magistrado.
Fue elegida una ubicación céntrica, en Avenida Colón con Bories y el mérito artístico corresponde al escultor Coll y Pí.
En
el marco de esta ceremonia, el por entonces gobernador y presidente de
la Junta de Alcaldes, Vicente Fernández Rocuant, se refirió a la carrera
de Seguel con las siguientes palabras: “Durante 19 años desempeñó el
cargo de juez, en cuyo periodo ni las pasiones de la localidad, ni las
necesidades imperiosas de la vida, ni los efectos del corazón pudieron
doblegar jamás la conciencia ni alterar la perfecta y ecuánime serenidad
de criterio del magistrado señor Seguel; su única inspiración fue la
ley y la equidad, sin esperar otra recompensa que esa dulce y
confortante paz que sienten las almas bien puestas cuando su conciencia
les dice que han cumplido con su deber”.
En 2012 la estatua del juez Waldo Seguel López fue retirada de su emblemática
ubicación por la intervención del sector. Así el histórico monumento
pasó a buen recaudo en las bodegas de la empresa a cargo de las obras. A
más diez años de su retiro, la figura de bronce del juez está bajo
custodia municipal.
Cuestionamientos
Sin
embargo, esta reinstalación ha traído nuevamente la polémica a la
palestra sobre sus implicaciones en el genocidio al pueblo selk’nam.
El
abogado y exconcejal de la ciudad Juan José Srdánovic Arcos, se refirió
al respecto y señaló que “instalar nuevamente el monumento Waldo
Seguel, pese a que existen actas de comisiones del Concejo Municipal,
donde a propósito del libro ‘Vejámenes inferidos a los indígenas de
Tierra del Fuego’, se analizó el rol de este juez con intervención de
destacados historiadores como Carlos Vera Delgado, y donde en su
oportunidad, las autoridades electas democráticamente por el pueblo, que
fue el Consejo Municipal, conocieron especialmente el rol pasivo que
tuvo este juez durante el genocidio selk’nam”.
“En
el proceso judicial se establece una mentira atroz. Se establece que no
hay ningún indígena que pueda servir de traductor para los selk’nam que
estaban siendo exterminados, y a propósito de eso, se libera a los
cazadores de selk’nam. Y el juez sabe que eso es una tremenda mentira.
Él lo sabe porque de hecho había un indígena que era sacristán de la
Catedral de Punta Arenas y hablaba los dos idiomas. Estaba Covadonga Ona
que incluso había aprendido a hablar alemán”, agregó Srdánovic.