Rescatan instrumento oceanográfico que estuvo sumergido un año en la Antártica

En
el verano de 2019, un grupo de científicos chilenos y extranjeros llegó
hasta Bahía Sur, Isla Doumer, Antártica, para instalar un sistema de
monitoreo que les permitiría obtener datos durante doce meses de las
características físicas, químicas y biológicas del agua en profundidad.
Con ello podrían estudiar el efecto del aporte de agua dulce producto
del derretimiento de los glaciares en bahías antárticas.

La
trampa de sedimento es un cilindro que captura el material particulado
que cae durante un intervalo de tiempo sobre un área del fondo del mar.
La información que entrega ayuda a cuantificar el flujo y tipo de
partículas en la columna de agua. Los científicos escogieron Bahía Sur
para su instalación, debido a que es una zona que posee gran influencia
glaciar y oceánica y, por lo tanto, representa muy bien las condiciones
ambientales polares. Además de ello, se encuentra en la Península
Antártica donde el efecto del calentamiento global es más evidente que
en muchas regiones del mundo.

Los
registros obtenidos cobran especial relevancia debido a que la mayoría
de los trabajos científicos oceanográficos que se han hecho en la
Antártica han sido en aguas abiertas. Sin embargo, existe poco
conocimiento del flujo de partículas a lo largo de ciclos anuales en
sistemas costeros y el potencial impacto que tendrá sobre ellos el
retroceso de glaciares, ocasionado en gran medida, por el calentamiento
global.

“Conseguimos
registros de todo el otoño y el inicio de invierno, temporada en que
casi no se muestra en la Antártica. Bahía Sur es una zona en la que el
deshielo está generando cambios rápidamente. Desde esa perspectiva, este
conjunto de datos es muy valioso y único porque representa una
temporada que ha sido poco estudiada”, explicó el investigador del
Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona, España y líder del rescate,
doctor Enrique Isla.

Aunque
el plan original contemplaba que la trampa de sedimentos obtuviera
muestras durante todo el año, lo hizo solo en el primer semestre,
específicamentre entre febrero y julio de 2019. Esto debido a que las
baterías de litio se agotaron antes de lo esperado.

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