Durante
la jornada de ayer la delegada presidencial regional, Luz Bermúdez, se
trasladó hasta la localidad de Río Turbio, en Argentina, junto a una
comitiva chilena, que fue integrada por el coordinador regional de
Relaciones Exteriores, Rodrigo Guzmán; la delegada presidencial
provincial de Última Esperanza, Romina Álvarez; alcaldesa de Puerto
Natales, Antonieta Oyarzo, y los representantes de los pensionados del
carbón, Belarmino Oyarzo y María Barría, con el objetivo de avanzar
hacia una solución a un sentido requerimiento de compatriotas de
nacionalidad argentina y chilena que se han visto perjudicados con el
cierre del paso Dorotea, producto de la pandemia del Covid-19.
La
reunión generó propuestas que se llevarán a cabo en los próximos días
para agilizar la tarea y lograr la creación de un corredor sanitario por
razones humanitarias. De inmediato se trazó un cronograma que llevará a
la apertura del paso fronterizo a mediados de abril.
Al
respecto, la delegada presidencial dijo que “nos vamos con un tremendo
compromiso. Entendemos, y uno estando acá empatiza con la gente, con lo
que significa este paso para nuestra región, y la responsabilidad que
tenemos de dar una pronta solución. Me ha gustado el trabajo que se ha
realizado acá en ir avanzando en la posibilidad de un cruce humanitario,
un cordón sanitario para las distintas realidades”.
Con
respecto de una solución definitiva, la autoridad regional explicó que
está trabajando en paralelo para lograr una apertura total, mientras
tanto se asegura un primer paso: que los casos de condición humanitaria
puedan tener la posibilidad de cruzar la frontera.
Por
otro lado, la alcaldesa de Puerto Natales, Antonieta Oyarzo, acotó
“hemos traído la presencia de los jubilados de Río Turbio, de aquellas
familias que tienen lazos sanguíneos aquí, lazos afectivos y que también
tienen una historia laboral con la cuenca. Que disfrutan con lo que ha
crecido. Aquí no hubo solamente una mesa de trabajo, sino también de
reencuentro, de nostalgia, de historia y también de futuro”.
Finalmente,
la delegada concluyó diciendo que está satisfecha con el avance:
“Contenta con la posibilidad de dar una respuesta definitiva, por lo
menos a estas situaciones puntuales que sabemos tanto afectan desde lo
emocional, es supercomprensible y es nuestro deber poder responder”.