San Gregorio busca actualizar plano regulador que obstaculiza obras claves

Hace pocos años, cuando la Municipalidad de San Gregorio pidió al Consejo Regional, recursos para aprobar una modificación del plano regulador, el entonces consejero regional Alejandro Kusanovic, se opuso con vehemencia, pues la propuesta no mejoraba en absoluto el obsoleto instrumento.

Según explicó entonces el consejero, la localidad se encuentra en un lugar ideal para desarrollar actividades comerciales, debido a que es la puerta de entrada a Magallanes y una bifurcación clave para conectar a toda la Tierra del Fuego, argentina y chilena, con el continente. En cualquier parte del mundo, una ubicación así bastaría para levantar allí un emporio de riqueza, pero no es el caso de San Gregorio, cuya población ni siquiera supera los 500 habitantes.

Kusanovic culpaba de ello al plano regulador que data de 1999, y que apenas dejaba espacio, tan solo una cuadra junto a la carretera internacional, para desarrollar actividades comerciales.

El consejero criticaba que la modificación entonces propuesta y al cabo aprobada, apenas modificaba nada. En la práctica, consolidó el retraso de la comuna.

Hoy, años después, San Gregorio, presentó un proyecto al Consejo Regional, para superar este error, cuyas consecuencias se han hecho sentir, tal y como lo expresa la propia municipalidad en su presentación al Consejo Regional: “La comuna de San Gregorio ha sufrido los estragos de no contar con un instrumento de planificación territorial actualizado que satisfaga las necesidades actuales para su crecimiento y desarrollo, afectando mayoritariamente a los vecinos de la comuna”.

San Gregorio, de hecho, no tiene alcantarillado, debido precisamente a su obsoleto plano regulador. Según explica la presentación, el proyecto de reposición de su alcantarillado tuvo que ser suspendido ya que no se pudo obtener el permiso de edificación de la planta de tratamiento de aguas servidas necesaria para su ejecución, debido a las prohibiciones de uso de suelo que contiene el instrumento de planificación comunal.

La falta de alcantarillado, agrega el documento, generó el colapso de algunas cámaras y el estancamiento de algunas calles, lo que obligó además a suspender un proyecto de juegos infantiles. En términos más generales, la falta de alcantarillado también obligó a retrasar un proyecto de pavimentos participativos en Punta Delgada y generó una merma de recursos FRIL, al tiempo que hizo imposible ejecutar otros importantes proyectos locales.

“Al ser un instrumento pensado para una realidad de dos décadas atrás, absolutamente distinta de la realidad de desarrollo y crecimiento que tiene en la actualidad la comuna, se requiere con suma urgencia contar con los recursos que nos permitan actualizar el plano regulador de San Gregorio”, expresa la municipalidad en su presentación al CORE.

El proyecto considera un estudio de 750 días corridos y su costo es de 250 millones de pesos.

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