El
12 de diciembre de 1991 el Remolcador de Alta Mar ATF 67 “Lautaro”,
unidad en ese entonces con menos de un año de servicio en la Armada de
Chile, era protagonista de uno de los hitos en el Territorio Chileno
Antártico, uniéndose al selecto grupo de unidades que han realizado
labores de rescate en una de las zonas más hostiles del mundo.
En
el marco de su primera comisión antártica, al mando del entonces
capitán de corbeta Jorge Carreño, la unidad recibió la misión de
realizar el rescate del Yate “Freydis”, nave tripulada por un matrimonio
alemán que se encontraba varada en Isla Decepción desde el 24 de mayo
de 1991, sobreviviendo en un refugio existente en la isla y siendo
monitoreados desde la Base Naval Antártica “Arturo Prat”.
El
Remolcador de Alta Mar ATF 67 “Lautaro”, al tercer intento de cruzar
por la zona de hielos, logró llegar hasta el yate y con calabrote
desvararlo, para realizar la partida de buzos de la unidad la evaluación
del casco del Yate, verificando su condición para remolcarlo en
dirección a Bahía Chile donde se le realizaron las reparaciones
necesarias.
El
comandante del Remolcador de Alta Mar ATF 67 “Lautaro”, Capitán de
corbeta Jorge Carreño, señaló que “el rescatar un buque en el Territorio
Chileno Antártico en esas difíciles circunstancias es una tremenda
satisfacción, al igual para toda la tripulación quienes estaban muy
felices cuando logramos el cometido”, complementando que “la felicidad
del matrimonio alemán se reflejaba en todo momento, contando en esa
comisión con la compañía del Capitán de Corbeta Carlos Rodríguez,
Comandante de la Base Antártica “Arturo Prat”, quién asistió durante
todo ese tiempo en forma radial a los tripulantes alemanes”. “Este es un
hecho que queda en la memoria para siempre, siendo un hito en la
historia del ATF 67 “Lautaro”.
Dentro
del operativo desplegado en el rescate se sortearon temperaturas
extremas al igual las difíciles condiciones de navegación y hielo, las
cuales dificultaron intentos anteriores por parte de esfuerzos de otros
países.
El
rescate del yate “Freydis” constituye un hito dentro de la historia del
Territorio Chileno Antártico, uniéndose a diversos hechos que se han
desarrollado en el Continente Blanco, como el rescate de la Expedición
Imperial Trasantártica en 1916, evacuación de dotaciones chilenas y
británicas tras la erupción volcánica en Isla Desolación en 1967,
rescate de pasajeros y tripulación del crucero “Lindbland Explorer” en
1972, entre otros hechos trascendentes de nuestra institución en el
Continente Antártico.