“Se cumplió un año y no ha sido bueno, ya no quiero seguir pasándolo mal, trabajé en el perdón y yo perdono al chofer”

Fue
el 27 de junio de 2022 en que se registró un accidente vehicular de
alta energía, que dejó a tres personas con lesiones graves.

El
hecho ocurrió en Villa Las Nieves de Punta Arenas, cuando un
taxicolectivo se desplazaba contra el tránsito (de cerro a playa) a alta
velocidad por Avenida Los Generales, impactando casi de manera frontal
con un vehículo Suzuki blanco, a la altura del Pasaje Lagunillas. La
violenta colisión arrastró a los automóviles por cerca de 20 metros,
para terminar en contra de un vehículo que permanecía estacionado y que
también resultó con daños de consideración.

Como
resultado de lo anterior, tres personas quedaron lesionadas de gravedad
teniendo que ser trasladadas al Hospital Clínico de Magallanes.

Las
personas involucradas son las víctimas, Rodrigo Levicoy Pérez y Maricel
Peña, pareja en ese entonces que estaba al interior del automóvil
blanco. Mientras que quien generó el accidente fue Juan Manuel Donoso
Gálvez, así al menos lo señala una querella que presentó la familia de
Levicoy Pérez, quien estuvo en coma, pero logró despertar y ahora se
encuentra en rehabilitación.

Pingüino
Multimedia conversó con Maricel Peña, quien producto del accidente
ahora vive con algunas secuelas físicas y controlar algunos miedos que
poco a poco va superando, debido a la traum
ática
experiencia. De igual forma, cabe hacer presente que por el complejo y
tenso momento vivido, su relación con Rodrigo Levicoy y su familia se
deterioró, hasta el punto en que se quebró.

– ¿Cuáles eran los planes para ese día?

“Estábamos
en la casa, comimos, y de ahí me dijo que quería avanzar unas cosas en
su computador que tenía en su casa, queríamos hacer unas apelaciones a
unas licencias médicas. Me dijo que lo iba a buscar, así que me ofrecí a
llevarlo porque él tenía su auto allá. Estábamos subiendo y yo iba
despacio, entonces pasé Lagunillas, voy llegando a Antillanca, iba a
doblar a la izquierda y escucho a Rodrigo que grita ‘¡cuidado!’, lo
único que alcancé a ver fue el reflejo de un parachoques gris. Se vino
contra la ventana, fue imposible reaccionar.

Yo
en ningún momento del accidente perdí la consciencia. Creo que así fue
peor porque me acuerdo de todo, el cómo quedó el auto, todo, todo lo que
estaba ahí. Había caos, mucha gente, gritos, yo gritaba para que
sacaran a Rodrigo.

A
mí y al chofer que ocasionó el accidente nos hicieron exámenes y
salieron cero para alcohol y drogas, entonces no se sabía qué había
pasado con el conductor del taxicolectivo. Luego supe que él le había
dado un ataque de epilepsia que sufría desde 2015. Me dio más rabia
porque este hombre expuso a mucha gente al peligro”.

– ¿Qué me puede comentar respecto de su proceso de recuperación?

“Fue
difícil, largo. Los primeros meses no quise realizar mis terapias, me
quedé en la casa, no quería salir, estaba encerrada. Supongo que es algo
que uno vive después de un hecho como el que viví, nunca me había
tocado. Tenía miedo de salir, así que mis amistades me venían a buscar y
me motivaban a salir, mi hijo también mi ayudó. Me tenían que ir a
buscar e ir a dejar, ya en casa la verdad me volvía a sentir más a
gusto, era como mi lugar seguro, la verdad es que ni siquiera me sentía
con la confianza de ir a comprar pan a la esquina”.

– ¿Con qué tipo de secuelas quedó tras el accidente?

“Más
que nada sicológicas. Respecto de lo físico es mi cadera, a veces me
duele mucho, ya que la me fracturé junto con otros huesos. Ahora estoy
con tratamiento, pero por mucho tiempo evité la salud siquiátrica, la
verdad que desde el accidente me quedó un trastorno del sueño, para mí
era normal, ya que había estado en tratamiento anteriormente con
pastillas y quería evitar eso de nuevo, y así lo hice hasta que el
traumatólogo me dijo que me iba dar el alta, pero que necesitaba ir al
psiquiatra, lo cual finalmente hice.

Actualmente
duermo como cuatro horas, pero entrecortado, a pesar de estar con
medicamentos en baja medida, ya que no quiero estar con tantas
pastillas”.

– ¿Qué sabe de Rodrigo?

“Sé
que está en recuperación. El hermano de Rodrigo al principio apoyó en
todo respecto de la recuperación de ambos, pero de la noche a la mañana
me empezó a dejar a un lado. Yo le pedía ver a Rodrigo, me dejó
solamente una vez entrar a la UCI.

Después
empecé a entender que me culpaba del accidente. Ese mismo día me dijo,
‘Maricel tu quedaste bien’, pero obviamente no lo estaba, la verdad es
que estaba toda quebrada. Después me preguntó ‘¿no se podía haber
evitado?’.

Cuando
me dieron de alta fui a ver a Rodrigo, no me dejó pasar. Así lo intenté
varias veces, hasta que finalmente pude ingresar a la pieza gracias a
que una amiga habló con el hermano de Rodrigo”.

La familia de Rodrigo presentó una querella contra el chofer, ¿usted será parte?

“Se
verá la responsabilidad que tiene el chofer, las cuales tiene, pero la
verdad es que desistí de hacer algún tipo de acción legal contra el
chofer porque para mí es muy difícil todo esto, se cumplió un año y no
ha sido bueno, pésimo la verdad, entonces ya no quiero seguir pasándolo
mal, la verdad es que a mí ya no me interesa. Sé que este hombre sufrió
un ataque de epilepsia y lo hizo no fue con dolo, entonces trabajé en el
perdón y llegué a la conclusión de dejarlo ir. La familia de Rodrigo
que haga lo que tenga que hacer por él, pero por mi parte yo perdono al
chofer”.

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