En el año 2021 se inició el desafío público “Innova Apolinav”, el cual, por medio de una alianza entre el Ministerio de Ciencia y Tecnología, Conocimiento e Innovación en conjunto con la Academia Politécnica Naval de la Armada, realizaron una convocatoria para distintas empresas del ámbito privado y público para optimizar las capacidades de la red de ayudas a la navegación.
De esta manera, distintas entidades se unieron a esta convocatoria. Esto se considera un importante precedente, pues día a día las embarcaciones que navegan por aguas chilenas requieren de ayuda y asistencia, ya sea para determinar su ubicación, advertir sobre los peligros y obstrucciones o entregar asesoría sobre la ubicación de una mejor ruta o ruta preferida.
Siendo esencial en este puesto para la navegación y la señalización marítima. En la actualidad, la Región de Magallanes cuenta con el 50% de las más de 1.200 ayudas disponibles en Chile.
Debido a la complejidad del clima y la ubicación, es crucial que las señales funcionen correctamente, especialmente en condiciones de baja conectividad. Esto se debe a que alrededor del 90% de las rutas de navegación en el Estrecho de Magallanes carecen de cobertura de señales celulares. Como resultado, es imposible proporcionar un aviso oportuno cuando estas señales fallan, dependiendo del aviso de los navegantes.
Sistema
Es por esto, que se propuso implementar un sistema de monitoreo remoto para el funcionamiento de ayudas a la navegación, con el fin de detectar el funcionamiento de los sistemas para programar el mantenimiento preventivo y actuar en caso de fallas. Esto sería posible debido a las dificultades técnicas de comunicación, la distancia y la necesidad de no modificar los sistemas existentes en las diversas señales marítimas.
Después de un extenso proceso que incluyó visitas en terreno, creación de un diseño conceptual, pruebas y adaptaciones, así como el cumplimiento de varios requerimientos técnicos por parte de la armada, Wolke presentó su propuesta “Vigía X”, que estará en fase de prueba y monitoreo en la región austral desde fines del año 2023 hasta mediados del presente año.
El sistema llamado Vigía X se enfoca en agregar un circuito de registro y transmisión de datos a la ayuda a la navegación sin alterar la estructura y circuitos internos. Este sistema utiliza un servidor y una plataforma para proporcionar a los especialistas de los centros zonales de señalización marítima diferentes datos como flujo de corriente, nivel de almacenamiento de energía, operación de luminosidad y fallas, para su monitoreo a distancia.
El 9 de abril, la empresa Wolke brindó una introducción e instrucción a los fareros del centro zonal de señalización marítima sobre las implicancias del sistema y la operación de la plataforma, con el fin de obtener comentarios de los usuarios finales, en este caso los especialistas en faro que mantienen la red de ayudas a la navegación, demostrando las diferentes capacidades de reconocimiento y mantención.
Para Josue Chacón, ingeniero de Empresa Wolke, “esto ha sido una experiencia inigualable ver los lugares donde ellos se desenvuelven, las condiciones climáticas tan adversas y cambiantes, así como conocer lo que representa llegar a una Ayuda a la Navegación y trabajar en ese sitio es impresionante de verdad”, comentando que “estamos demostrando la funcionalidad del software Vigía X, para mostrar los datos recolectados en la ayuda a la navegación, con la idea de mantener el funcionamiento de estas mismas”.