El
sábado pasado, el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco condenó a Martín
Pradenas por siete delitos sexuales. Al día siguiente, el tribunal de
fondo en Copiapó le impuso tres penas de presidio perpetuo y 20 años de
cárcel a Hugo Pastén por el femicidio de tres mujeres, una de ellas
menor de edad.
Los casos comparten una característica: en ambos fallos los jueces incorporaron la perspectiva de género.
La
ministra de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas y experta en la
materia, Caroline Turner, explica los alcances de esta herramienta
judicial.
Desprenderse de estereotipos
“Lo
que implica fallar con perspectiva de género es desprendernos de
ciertos estereotipos”, explica la ministra Turner. “Por ejemplo, desde
que somos chicos se nos fomentan a unos u otras ciertos tipos de juegos. Esos son estereotipos sociales, los hombres no nacen teniendo labores especiales para algunas cosas”.
La
magistrada magallánica señala que la perspectiva de género se relaciona
con los tratados internacionales suscritos por Chile, como la
Convención Belém do Pará y la Declaración Universal de los Derechos
Humanos.
“Esto hace que todos los órganos del Estado, sean jueces, Fiscalía,
Defensoría y policías ajusten su actuar a los compromisos
internacionales que Chile ha adquirido. Uno de ellos es precisamente el
compromiso de adoptar criterios de igualdad y equidad para que los
justiciables realmente tengan estándares de justicia aceptables”, dice
la ministra.
Categorías sospechosas
La
Secretaría de Género de la Corte Suprema diseñó un cuaderno de buenas
prácticas para excluir los estereotipos. Allí, hay un listado de
situaciones que los jueces deben atender para aplicar la perspectiva de
género.
“El
juez tiene que estar atento al contexto en que se produjeron los
hechos. Por ejemplo, si se da en un ambiente de violencia o en
relaciones de poder donde una persona se siente disminuida. O donde hay
un contexto de desequilibrio económico que la lleva a aceptar
determinadas circunstancias”, dice la ministra Turner.
Otro
aspecto considerado el cuaderno que es destacado por la ministra “es si
las personas involucradas en el juicio pertenecen a alguna ‘categoría
sospechosa’. Por ejemplo, ser mujer. También pueden desglosarse en
distintas categorías sospechosas, como ser mujer pobre; ser mujer pobre
con un embarazo adolescente; o ser mujer pobre, con un embarazo
adolescente y además indígena”.
Como
ejemplo de perspectiva de género, la ministra Turner se refiere a los
juicios orales de violencia intrafamiliar, donde suele ocurrir que las
víctimas no se presentan a dar su testimonio ante los jueces.
“Uno a primeras podría decir que la víctima ahora no declaró porque lo
que dijo en un primer momento era una mentira. Con este listado uno
puede decir que a lo mejor no dijo una mentira, sino que la violencia de
género tiene ciertas características: una etapa de regulación de
tensiones y después puede que venga una luna de miel. O a lo mejor fue
amenazada o tiene una dependencia económica… Puede
haber muchas explicaciones. Lo que se busca es que el juez esté atento a
esas explicaciones y no las pase por alto en base a estereotipos”,
dice.
Aplicable en todo ámbito
La ministra Turner indica que
la perspectiva de género es aplicable a todo tipo de materia. “Esto es
como ponerse unos lentes y estar atentos a las desigualdades. Estamos
hablando de género, pero se puede ocupar también para adultos mayores,
que también son víctimas de discriminaciones o abusos por motivos
económicos. Las desigualdades no existen solo para las mujeres, existen
en distintos ámbitos de la sociedad”, dice.
Por
ello, señala que “esto no se trata de favorecer o desequilibrar la
balanza. Es solo poner ojos más atentos para fallar con estándares más
altos de respeto a los derechos humanos de todos y todas”.
Ministra Turner: “A veces en el trato que nosotros mismos nos damos se dan relaciones de poder”
Este jueves se realizará
un conversatorio sobre equidad de género en el sistema judicial. La
instancia está organizada por la Corte de Apelaciones y el Tribunal Oral
en lo Penal de Punta Arenas, y contará con la participación de
funcionarios de la Fiscalía, la Defensoría y las policías, entre otras
instituciones.
De
acuerdo a la ministra Turner, el conversatorio se centrará en el trato
que existe entre los operadores del sistema. “A veces, en el trato que
nosotros mismos nos damos como profesionales, no nos damos cuenta que se
dan relaciones de poder”, dice.
La
magistrada indica que la instancia busca “visibilizar si sentimos que
podemos tener algún obstáculo para desarrollar libremente nuestro
trabajo basado en desequilibrios de género. Es decir, cómo nos
relacionamos dentro de las instituciones, entre instituciones para que
no se produzcan desequilibrios que afecten nuestra labor basado en temas
que tengan que ver con el género”.