Con
más 34.000 millas náuticas navegadas, lo que equivale a una vuelta y
media a la Tierra, el retiro de 345 toneladas de basura que son
procesadas de acuerdo con la normativa medioambiental y 232 días de
operación con el desplazamiento de tres buques -AP Aquiles, OPV Marinero
Fuentealba y el ATF Lautaro- se realizó ayer el cierre de la Campaña
Antártica 2018-2019.
Bajo
el lema “Por el mar llegamos a la Antártica”, la ceremonia estuvo
presidida por el comandante en jefe de la Tercera Zona Naval,
contraalmirante Ronald Baasch, y el capitán de fragata Iván Stenger,
comandante del OPV Marinero Fuentealba, quienes hicieron un resumen de
todas las actividades que desarrolló la Armada en el Continente Blanco.
Apoyo logístico
Baasch indicó que se les prestó apoyo a 19 bases extranjeras y nacionales para poder transportar a 700 personas.
Además, realzó el desafío de no poder contar con el Rompehielos Óscar
Viel, que impuso la necesidad de ajustar las capacidades y flexibilizar
la manera de cómo se ejecuta cada año la campaña, dando paso para que el
OPV Marinero Fuentealba navegara más allá del Círculo Polar Antártico.
“Este
fue el cierre de campaña N° 72 de la historia de Chile. Nos sentimos
muy gratos de poder entregar este balance general de todo lo que
significó el cierre de la Campaña Antártica. Sobre todo desde el punto
de vista logístico que se le brindó a todos los operadores antárticos
nacionales y extranjeros, además de la actividad científica que se
desarrolla en el Continente Blanco”, señaló Baasch.
Visitas a la Antártica
En
otro punto, el contraalmirante señaló que entre noviembre y marzo
(2018-2019) fueron 7.000 personas a la Antártica por día, a esto se
suman los cruceros, yates y servicios logísticos, entre otros.
Al
ser consultado si la Armada está preparada para cualquier emergencia de
gran magnitud que pusiera en peligro la vida de estas personas,
respondió que “evacuar a esa gran cantidad de personas es una tarea
complicada, pero sin perjuicio de eso, la Armada tiene los medios que
están operando desde allá; la Fuerza Aérea tiene sus aviones desplegados
en la Base Frei, además del esfuerzo internacional de cooperación con
Argentina, en la Patrulla Naval Antártica Combinada. Son recursos
binacionales que se ponen a disposición de cualquier emergencia o
contingencia que se produzca en las aguas antárticas”, explicó Baasch.
Jesús Nieves