Fue uno de los puntos que hizo noticia a nivel nacional en medio de la visita de la Presidenta Michelle Bachelet a la Región de Magallanes, el martes de esta semana. A las afueras de la Intendencia, mientras la Mandataria y los miembros del gabinete regional -entre ellos el seremi del Trabajo, Carlos Abarzúa- realizaban una reunión a puertas cerradas, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) realizaba una protesta en la que manifestaban su molestia por no haberse podido reunir con la Jefa de Estado, a la que, decían, querían plantearle por qué les parecía que el Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas que presentó Bachelet no recoge las demandas laborales de la región.
“El plan fue muy participativo”, dijo, pasados los días, Abarzúa, respondiendo a las críticas que la presidenta de la CUT en Magallanes, Jessica Bengoa, deslizó al programa. “En las distintas mesas, se abordaron temas contingentes a la realidad laboral, especialmente en torno a la Región de Magallanes, por su condición geográfica”.