La organización se encuentra de paso en la
región para apoyar este caso que afecta directamente a su director.
“Es una forma de asegurar que se vele por la
Ley 20.680, viendo que los jueces muchas veces no están informados de los
nuevos principios que rigen la corresponsabilidad parental”, indicó Quiroga.
Desde junio de 2014, Carlos Quiroga ha
viajado desde Santiago a Puerto Natales casi todos los meses, pero no
precisamente con fines turísticos, sino para cumplir con su rol de padre.
Desde esa fecha sus tres hijos se vinieron a
vivir a la Región de Magallanes por decisión de su madre, la cual según asegura
Quiroga, fue tomada de forma arbitraria y unilateral.
“De un día para otro no estaban. Venía
llegando de un viaje a Brasil por el mundial con mi hijo mayor. Habíamos
acordado con la mamá pasárselo el 28 en el aeropuerto y el domingo yo irlos a
buscar para estar con mis otras dos hijas que no había visto hace tiempo. Ese
día llamé por teléfono y no me contestó en todo el día. A las 9 de la noche me
llega un mail en que decía que se había cambiado a Puerto Natales. Voy a ver la
casa y estaba abandonada y desvalijada completa”, relató.
Desde entonces, inició una demanda de
protección en Santiago y otra por el cuidado personal de sus hijos. Esto porque
desde 2011, se mantenía un régimen amplio de visitas que se vio interrumpido
por este cambio de residencia.
“Se violó el régimen. Como dice el precepto
de la Ley Amor de Papá, que rige desde 2013,
también está obstruyendo la relación directa regular con el padre,
considerando además que en mayo de 2014 habíamos ampliado aún más ese régimen
de visita”, sostiene.
Este caso se ha convertido en uno de los más
emblemáticos para la agrupación Amor de Papá, pues el protagonista es el
director de la organización. Es por eso que en el marco de una gira nacional,
decidieron partir por Magallanes.
“Es una forma de asegurar que se vele por la
Ley 20.680, viendo que los jueces muchas veces no están informados de estos
nuevos principios que rigen la corresponsabilidad parental, que las decisiones
impotantes sean consensuadas”, indicó el director de la agrupación.
La resolución de este caso emblemático de la
Ley Amor de Papá, que pone en igualdad de condiciones a padres y madres a la
hora de optar a la tuición de los hijos, espera su fin mañana. Por parte de la
agrupación que lleva el mismo nombre, se espera un resultado positivo, a pesar
de que han denunciado que muchos jueces aún se apegan a la legislación antigua
y dan prioridad a la madre.
“En este caso está primando el interés
superior de la madre, pero el interés superior del niño, que estén
correctamente compartiendo con sus padres y en un ambiente de desarrollo al que
están acostumbrados, como es el de Santiago. Ella, al venirse para acá está
velando sólo por sus intereses. Es un veredicto anticipado de lo que tiene que
pasar el viernes”, señaló Quiroga.