Sicólogo forense magallánico analizó caso del homicidio del pequeño Tomás

Claudio
Carrera, sicólogo forense, realizó un análisis del conocido caso del
asesinato del pequeño Tomás y el perfil del detenido por el hecho, el
tío abuelo del menor, Jorge Eduardo Escobar.

Sobre
los patrones que se deben estudiar, ante una persona de este tipo,
Carrera señaló que se tienen que considerar muchos factores, pero
principalmente, las características de la víctima, y también del
victimario.

“En
relación a patrones para estudiar la conducta que da muerte a un niño,
es genérico en realidad, para cualquier caso donde exista un homicidio
de un menor. Tienen que considerar las características que tiene la
víctima, y también hay que considerar que la víctima estaba
desaparecida, y uno tiene que pensar en eso, la motivación que tiene
alguien, es algo que no es al azar, y eso es lo que hay que estudiar,
para ver a quien le interesa que ese niño fallezca, y en general, y en
la gran mayoría de las veces el principal sospechoso es la última
persona que tuvo conta
cto
con él, y en el caso de Tomás es su tío abuelo, además de las
características de un niño, el peso, y todo. Las primeras 24 horas son
cruciales, y esto lo señala en el ámbito criminalístico, si no hay
resultados positivos son altísimas las posibilidades de un desenlace
fatal”, indicó el especialista.

Además
de ello, durante el trabajo investigativo también es fundamental
efectuar un excelente análisis del lugar donde se encuentra el cuerpo.

“Conocer
la escena del crimen está muy asociado al lugar donde se encuentran los
restos. Se comienza a estudiar, puede haber una zona primaria, un sitio
del suceso uno y un sitio del suceso dos, y es importante para analizar
estos vínculos, hay que ver a quién le interesa y a quién le importa
tener un acto criminal con un menor. Si es por v
enganza,
por dinero, un deseo de abusar sexualmente de un menor, pero esto no es
al azar, y uno comienza al darse cuenta, uno encuentra al no haber
rastros, y poder investigar el punto tres, se debe abocar a los
testimonios y análisis en los testigos quien se transforma a ojos de
todo en el supuesto autor”, indicó Carrera.

Referente
a lo mismo, agregó que “el sitio del suceso tiene una vinculación con
el agresor, cuando dicen que lo fueron a botar a un sitio eriazo, o
quedó abandonado, el agresor tiene en su perfil geográfico mental,
existe esa zona como un lugar de resguardo, no es al azar, realiza
acciones porque lo conoce, es instintivo, y en los delitos como este o
sexuales, el victimario es probable que oculte pruebas y el mismo
cadáver en un lugar que conoce, en un lugar que ha manejado. Si lo hizo,
y pasaron tantos días estaba confiado que no lo iban a descubrir, y la
tensión que va produciendo durante los días, y la fantasía y creencia
que cuando aparezca el cuerpo, podría volver todo a la normalidad.
Entiendo que el lugar en cual apa
rece
no estaba considerado como forma planificado de la ruta y siempre se
guiaron en base a la declaración del testigo, del tío abuelo y
probablemente en el agresor, y uno siempre debe considerar todo aquello
que no está siendo considerado”.

Sobre
las diligencias, y las hipótesis de que habrían más personas
involucradas, dijo que acá lo que se debe analizar es el cuerpo de la
víctima, porque la mayoría de las veces quedan varios rastros en el
mismo cuerpo.

“En
una investigación nunca se puede descartar nada, al parecer y siempre
hay cosas que van a tener elementos que nos van a traer antecedentes de
lo que ocurrió, por ejemplo en el caso de la hipótesis cruzada, cuando
hay rastros de la víctima en el victimario o quedan huellas en la
víctima, entonces la investigación lo más probable que puedan encontrar
elementos de un tercero que haya participado además en el delito,
conociendo los delitos que atentan en lo sexual, pero muy pocas veces se
da la coautoría de dos personas, salvo en algunas parejas psicopáticas,
donde se dan los dos, como los sicópatas de Maipú, los sicópatas de
Viña del Mar. En lo general siempre solitario y sin descartarlo, las
probabilidad estadísticas son mu
y
bajas, yo no creo que haya participado un tercero en esto. Al analizar
las declaraciones, en algunas habla, porque las palabras se disputan el
derecho a salir, y cuando uno las revisa, hay frases, como lamento que
haya pasado esto, y al momento no ha pasado, salvo que el supiese que
pasó, y por eso es tan importante , que se realice una investigación se
haga una autopsia psicológica, se haga un enfoque de la persona que
desapareció, se decía que era feliz, alegre, y que se daba mucho con él,
después él dice que lo deja en un lugar, y es raro que lo deje, que no
lo acompañe y al volver alguien lo había sacado, y esa es una hipótesis
cuando hay una mentira. Hay que esperar un desenlace, para ver los
elementos de prueba que se encuentren, y en el caso de los menores
siempre es importante que los padres sepan dónde están, y es un llamado
de alerta sobre eso, porque los niños son mu
cho más difíciles de poder proteger”.

Para
finalizar manifestó que “es muy poco probable, salvo una mente
infantil, un niño, una persona con algún tipo de retraso podría hacerlo,
pero una persona adulta, si es un accidente, no existe la culpa, pero
sí lo que oc
urrió,
porque algo pasó, qué propició el hecho, si el niño huyó o arrancó de
él, es difícil tener una hipótesis, si no denuncia el hecho existe una
responsabilidad, es poco probable que ocurra así, cuando alguien comete
una acción, en este caso daña, en este caso para encubrirlo lo esconde
en un lugar, lo tapa con ramas, luego viene lo que hace, para evitar el
daño”.

Las pericias quedaron a cargo de la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI de la localidad donde se originó el crimen, y el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico legal (SML).

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS