El astillero más austral del mundo se encuentra ubicado estratégicamente entre los océanos Pacífico y Atlántico, aportando con su capacidad industrial al sostenimiento de la actividad naval, marítima y pesquera regional e internacional, incluyendo las actividades económicas y científicas que se desarrollan en el continente antártico.
Actualmente, Asmar Magallanes posee un riel marino para varar buques de hasta 3 mil 570 toneladas, una línea de transferencia longitudinal de 212 metros y otra paralela de 135 metros, con nueve posiciones de varada, además de un muelle de 300 metros lineales para buques de calado con una media de 12 metros y una amplia gama de talleres.
Durante esta semana se celebraron los 57 años de su existencia a nivel nacional, y es por eso que Diario El Pingüino conversó con el administrador del astillero más austral del mundo, el capitán de Navío Gonzalo Pereira Amaro, quien llegó a fines del 2016 a Magallanes y se ha desempeñado durante 29 años en la Armada de Chile.
– ¿Cuando nace Asmar y bajo qué contexto?
“Asmar como empresa autónoma del Estado nace en 1960, pero ya funcionaba desde 1818 con la creación de la escuadra nacional. Sin embargo, en ese tiempo existía la actividad de reparación y mantenimiento de los buques bajo el nombre de arsenales de marina, en los cuales trabajaban oficiales de marina y personal contratado por los mismos. Ellos tenían como objetivo realizar reparaciones y carenado de los buques, lo cual tenía un costo presupuestario para el Estado que no lo hacía rentable. Por esto, en el año 1960 se establece un decreto de fuerza ley, que es el 321, y se establece desde ese entonces que esta empresa autónoma del Estado tiene que tener la capacidad de hacer la reparación a nuestro cliente principal que es la Armada, aunque con la capacidad remanente de mano de obra podemos atender a terceros. Así nos llegan buques pesqueros, nacionales e internacionales y, particularmente, se da en esta zona que apoyamos la actividad que realizan los operadores antárticos. Nosotros de cierta manera somos el puente logístico que existe entre Punta Arenas y la Antártica”.
– ¿Actualmente Asmar Magallanes tiene la capacidad para atender a todos los buque de la Armada?
“Actualmente tenemos la capacidad para efectuar la reparación de la carena, que se refiere a la reparación del casco, además de la limpieza y pintado del mismo, que es donde está la razón de ser del buque, pues es el que está sometido a la mayor contaminación del mar. Esa capacidad la tenemos y la realizamos prácticamente a todas las unidades que trabajan en la zona. Solamente el rompe hielo “Oscar Viel” debe dirigirse a Talcahuano porque no tenemos la capacidad de vararlo, pero sí podemos hacerle mantenimiento a flote”.
– ¿Existen diferencias entre las distintas unidades de Asmar a lo largo de Chile?
“Actualmente Asmar se encuentra en Valparaíso, Talcahuano y Punta Arenas, y claramente existen diferencias. El astillero de Talcahuano es más grande, tiene dos diques secos que pueden atender buques mercantes y las naves con mayor tecnología de la Armada. Tiene una capacidad que es superior en términos tecnológicos y, por ello, Talcahuano vendría siendo el astillero más importante de Chile. En tanto el de Valparaíso, no tiene la capacidad de varar buques, por tanto todos sus trabajos son a flote, aunque tiene una capacidad bien avanzada en electricidad y electrónica. Y en el caso de Punta Arenas, tenemos la capacidad para reparar los buques que están en esta zona, también abarcamos la electrónica, pero con menor complejidad, además de arreglar los motores”.
– ¿Con qué talleres hoy cuenta Asmar Magallanes y cuántas personas trabajan en la unidad?
Existen varios talleres, entre ellos los más grande son el 71, que es el de carena y el taller 11, que son quienes hacen los trabajos estructurales cuando se dañan los buques. Además, tenemos talleres de electrónica, electricidad, de mecánica, de cañerías y toda la actividad de centros de mantenimiento, entre otros. Nuestra organización en Magallanes la componen 222 personas.
– ¿En que proyectos trabaja actualmente Asmar Magallanes?
Nosotros como institución tenemos un plan de inversión cuatrienal, que es entre el año 2017 y el 2020. Nosotros hemos fijados cuáles son nuestra prioridades en inversión y naturalmente estamos en la etapa de evaluación de esas inversiones, además de la elaboración de especificaciones técnicas para concretarla. Entre las propuestas se encuentra la construcción de un taller de estructura, que es para aumentar nuestra capacidad. También estamos evaluando la construcción de un varadero menor para lograr una mejor atención. Eso entre otros proyectos que van en directo beneficio de nuestros clientes.
– ¿Ustedes sólo realizan trabajos en los talleres de Asmar o igual se desplazan a otros lugares?
Nosotros nos desplazamos en toda la jurisdicción de la Tercera Zona Naval y, cuando se da el caso, trasladamos a nuestra gente a los buques a otras zonas.
– ¿Qué tiene de especial Asmar Magallanes?
En mis grados inferiores tuve la oportunidad de estar en Asmar Talcahuano, y siempre tuve la inquietud de llegar a este puesto en Punta Arenas. La verdad es un puesto al que yo aspiré durante toda mi carrera y afortunadamente se dio. Siempre que estuve navegando, y cuando trabajé en Asmar Talcahuano, escuché sobre Asmar Magallanes y que tenía un sello especial, y ese sello especial es el que entrega la gente, por la forma de ser, el compromiso que tienen, y por lo multifuncional que son. Este astillero es pequeño, y la gente siempre tiene la capacidad de enfrentar nuevos desafíos. Eso es lo que caracteriza este lugar, lo cual he podido ratificar en el tiempo que llevo acá.