Los magallánicos no quedaron indiferentes frente al caso dado a conocer en la edición de ayer de Diario El Pingüino, de un alumno de la Escuela Arturo Prat de Punta Arenas, cuya madre denunció que era discriminado y maltratado por tener síndrome de Asperger, una condición que requiere atención especial y una metodología adecuada.
Luego de leer la nota, centenares de padres solidarizaron en redes sociales con el niño y su familia. “Qué rabia, yo tuve a mi hijo en ese colegio y siguen igual, favoreciendo a los niños con problemas de conducta y no protegen a aquellos que están más indefensos. Lamentablemente, muchas veces los buenos elementos deben huir de los colegios. Hoy no estoy arrepentida, al contrario, contenta con haber tomado la opción de emigrar de ahí”, señaló Sandra Velásquez.
En tanto, Daniela Soto Rain ofreció su ayuda y la de su agrupación. “Estas situaciones no sólo están pasando en este colegio, están ocurriendo en todos, tanto municipales como subvencionados y particulares. Yo estoy tramitando una ONG, la cual le puede prestar ayuda con abogado y profesionales y el lunes tengo una reunión con el coordinador regional de educación especial”, precisó.
A su vez, Montserrat Cifuentes sostuvo que la educación parte por casa, “si los papás no enseñan a respetar, ¿cómo van a aprender los niños? El colegio debería sancionar actitudes así, para que los niños aprendan que las ofensas no se permiten en ningún lugar”.
Karen Viera atribuyó el problema a la ignorancia, “los niños con síndrome de Asperger tienen un nivel intelectual mayor al de un niño ‘normal’, son superiores en muchas cosas. Los más grandes inventores y revolucionarios de la historia de la humanidad son Asperger”, subrayó.
Gigi Scott reiteró que pasa en muchos colegios. “Les cuesta mucho aceptar que hay situaciones de bullying porque los desprestigia como institución, y quienes sufren son los niños indefensos. Es algo lamentable y terrible, ya lo vivimos como familia y fue un infierno”, concluyó.