Para
esto, se trasladaron hasta una sala cuna y jardín infantil Kimelü para
encabezar una actividad marcada por la entrega de las pulseras verdes
que son parte de la iniciativa gubernamental #losniñosprimero.
Durante
el recorrido, el superintendente de Educación revisó algunos documentos
que son parte de las materias a fiscalizar.
Entre ellos, solicitó el
Proyecto Educativo Institucional, el Reglamento Interno, los protocolos
de actuación, los contratos de las educadoras de párvulos, los
certificados de inhabilidades, entre otros documentos.
Sobre
esto, el programa de fiscalización desde Arica a Punta Arenas
considera la revisión de materias como el coeficiente técnico, en donde
se velará para que el personal cuente con títulos, contratos y que
cumplan con la cantidad de personas por niños.
Asimismo, inspeccionarán
las condiciones de seguridad, los aspectos sanitarios y el buen trato y
la convivencia, en donde se exigirá la existencia de reglamentos
internos, que sean conocidos por la comunidad educativa y protocolos en
casos de maltratos o abusos.
“Por
medio de la fiscalización de la normativa educacional, del uso de los
recursos, la atención de denuncias y la entrega de información a los
establecimientos y sostenedores del país, vamos a revisar que cumplan
con todo lo necesario para asegurar la calidad desde la primera
infancia”, indicó el superintendente Sebastián Izquierdo, al enfatizar
que con este programa “resguardaremos los derechos y los deberes de
todos los actores de las comunidades educativas”, expresó la autoridad.