Luego
de 66 días en toma, los dos movimientos que lideraron la movilización
estudiantil, que mantuvo sin clases a la Universidad de Magallanes,
firmaron los protocolos de acuerdo con la Comisión Negociadora liderada
por el rector Juan Oyarzo.
La
jornada comenzó pasada las 10.30 de la mañana, cuando las 6
representantes del movimiento Jauría Feminista (uno de estos
movimientos al interior de la UMAG), que denunció una serie de
situaciones de abuso y acoso sexual dentro del establecimiento,
ingresaron a la Unidad de Derechos Humanos y Ciudadanía de la casa de
estudios, ubicada en calle 21 de Mayo.
En
ese lugar, se revisaron los puntos del protocolo de acuerdo y luego de
más de 90 minutos reunidos, comenzó a destrabarse la movilización. Este
fue el primer punto de avance en el fin del conflicto, generando una
serie de documentos respaldados por resoluciones extendidas por la
universidad, que darán garantías de que los acuerdos adoptados se
ejecutarán en una agenda corta, acordada entre las estudiantes y las
autoridades.
Entre
aplausos y aullidos- propios de una jauría- las estudiantes celebraron
la firma del acuerdo que regulará la manera en que la comunidad
universitaria convivirá de ahora en más, generando las instancias para
regular situaciones de acoso y abuso de todo tipo que hasta el día de
ayer no estaban normadas dentro de la casa de estudios.
El
punto más polémico dentro de esta primera negociación fue el del nombre
social para estudiantes y funcionarios. Las estudiantes buscaban el
reconocimiento del nombre social de cualquier integrante de la comunidad
universitaria, la cual entrará en vigencia durante el segundo semestre
del presente año. El punto fue objetado por el contralor de la
universidad, Ricardo Méndez Romero, a través de un memorando fechado el 9
de agosto pasado.
Finalmente,
la Comisión Negociadora aceptó la propuesta lo que allanó el buen
término de las negociaciones con la Jauría Feminista.
Derecho casi se cae
Puntualmente
al mediodía, los estudiantes de Derecho llegaron a las mismas
instalaciones para formalizar su protocolo de acuerdo que solicitaba
medidas administrativas contra parte de sus autoridades de carrera,
además de compromisos para subsanar problemas académicos como la no
acreditación de la carrera.
Las
negociaciones estuvieron al borde de caerse, debido a que la Rectoría
no habría respetado uno de los acuerdos previos: existían dos documentos
para firmar, uno de carácter público- firmado por el vicerrector de
vinculación con el medio, Humberto Oyarzo y otro privado firmado por el
rector Juan Oyarzo.
¿La razón? El segundo documento señala en su punto 4 que “la
universidad de Magallanes se compromete, de manera inmediata, a reubicar
al académico Sr. Daniel Oyarzo Pérez en un espacio institucional
externo al edificio de la facultad de Educación y Humanidades, como
también suspenderlo de las funciones docentes, en tanto dure el proceso
de sumario y a aplicar las medidas administrativas que correspondan, una
vez aclarado los hechos. Además, se declara decisión de que el
académico no volverá a impartir clases en la carrera”.
En
un inicio, el rector se negó a firmar el segundo documento, lo que
provocó la salida del salón de los estudiantes que negociaban con las
autoridades para que los segundos deliberaran sobre este punto.
Fue ahí donde salió un antecedente hasta ahora desconocido dentro
del conflicto: desde el 4 de agosto pasado el rector Juan Oyarzo no es
formalmente el rector de la UMAG, debido a que su reelección no ha sido
aún confirmada administrativamente. “Mi título del decreto está en
trámite en la Presidencia de la República, mi cargo duró hasta el día 4
de agosto y eso lo puede investigar”, señaló Juan Oyarzo a la salida de
la reunión.
Juan
Oyarzo agregó al respecto que “yo creo que acá hay solo un tema
administrativo de arreglar en el corto plazo, espero que esta semana se
dé. Está actuando como rector subrogante el vicerrector de vinculación
con el medio, ya que el vicerrector académico está hoy día hospitalizado
por un problema de salud”, señaló.
Otro
de los acuerdos adoptados fue “instruir investigación sumaria a
ayudante de la carrera que imparte talleres complementarios en la Unidad
de Pedagogía de Apoyo al Alumno (UPAA), cuyo contrato se gestionó a
petición de la Jefa de Carrera de Derecho”. Cabe señalar que sobre el
estudiante hay varios relatos de alumnas que indican que el muchacho las
acosa con conversaciones vía whatsapp de índole sexual, sumado al envío
de fotografías de sus partes íntimas a las muchachas.
Otro
punto polémico dentro del acuerdo es la “redestinación académica, de
carácter permanente de la Sra. María Cristina Donetch del Departamento
de Ciencias Jurídicas para que asuma otras labores ajenas a la Carrera
de Derecho, que la universidad estime conveniente”. La académica es
sindicada por los estudiantes como presunta encubridora de los casos de
acoso y abuso sexual al interior de la carrera y de el deterioro
académico de la misma que conllevó la no acreditación de la carrera.
Las clases se reanudan el martes
Según
lo informado por las partes, durante la jornada de hoy los estudiantes
harán entrega oficial de las dependencias que permanecieron en toma
durante 66 días y el día de mañana los funcionarios retoman sus
funciones dentro de la UMAG, dejando para el martes el retorno
definitivo a clases. “El lunes se inician las actividades en la
universidad, solamente que las clases van a ser coordinadas en un
Consejo Académico del día lunes para iniciarlo el día martes, el día
martes iniciamos las actividades de clases”, agregó Juan Oyarzo.
@PabloFortin